El Ejército del Aire e Indra implementan realidad mixta para el mantenimiento remoto de aeronaves
El Ejército del Aire y del Espacio ha integrado un nuevo asistente remoto basado en gafas holográficas de realidad aumentada y mixta para optimizar el mantenimiento de su flota en misiones internacionales. Esta solución tecnológica, desarrollada en colaboración con la compañía Indra, permite que especialistas técnicos brinden apoyo en tiempo real a los mecánicos desplegados en zonas de operaciones, independientemente de la distancia física que los separe de los centros de mando en España.
El dispositivo funciona mediante la transmisión en directo de la visión del operador que trabaja a pie de pista. Un experto, situado a miles de kilómetros, puede examinar la avería y realizar anotaciones gráficas o instrucciones técnicas que se superponen directamente sobre la imagen que visualiza el mecánico a través de las gafas. Este sistema facilita la ejecución de tareas de alta complejidad sin depender exclusivamente de explicaciones por voz, permitiendo una intervención precisa sobre los componentes críticos del aparato.
Uno de los pilares fundamentales de este desarrollo es la seguridad de la información. Las comunicaciones se desarrollan en un entorno cifrado, aislado e independiente de la red pública de internet, garantizando la protección de los datos técnicos durante las intervenciones en aeronaves militares. Asimismo, el sistema es el primero de su categoría en cumplir con la Publicación Española de Requisitos de Aeronavegabilidad Militar (PERAM), marco normativo necesario para validar legalmente las reparaciones efectuadas bajo este procedimiento.
La implementación de esta tecnología de realidad mixta busca reducir significativamente la huella logística y los tiempos de inmovilización de las aeronaves. Al habilitar la asistencia remota de alta fidelidad, el Ejército del Aire evita el desplazamiento recurrente de personal con conocimientos muy específicos a zonas de operaciones. El objetivo estratégico es prevenir que las unidades tengan que retornar a sus bases en territorio nacional para reparaciones que ahora pueden solventarse in situ, aumentando la autonomía y disponibilidad de los destacamentos españoles en el exterior.
Desde Indra señalan que este proyecto demuestra la capacidad de adaptar tecnologías civiles de vanguardia a los estrictos requisitos de seguridad, certificación y operatividad exigidos por las Fuerzas Armadas. La evolución del sistema continuará con la incorporación de nuevas funcionalidades para dar respuesta a la creciente sofisticación de las plataformas de combate, las cuales demandan procedimientos de mantenimiento cada vez más especializados y un acceso inmediato al conocimiento técnico avanzado.


