El incendio forestal de Niebla (Huelva), que ha afectado a más de 38.000 hectáreas desde su inicio el pasado 6 de agosto, ha registrado por primera vez una jornada sin avance en ninguno de sus frentes. El vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha confirmado la evolución favorable del siniestro, lo que ha permitido autorizar el regreso de 114 vecinos a sus hogares en cuatro núcleos diseminados de Zalamea La Real.
Durante una comparecencia en el Puesto de Mando Avanzado en Niebla, Sanz ha calificado la situación actual como el «principio del fin» tras ocho jornadas de trabajos de alta complejidad. Los esfuerzos del operativo se centran ahora en la consolidación del perímetro y el aseguramiento de las líneas de control. Los sectores noroeste y norte presentan actualmente una situación de estabilidad, mientras que el flanco este mantiene actividad moderada en forma de puntos calientes que están siendo vigilados por los equipos de tierra.
El despliegue técnico para combatir las llamas alcanza este sábado los 1.116 efectivos y 337 medios terrestres, incluyendo 21 autobombas y 18 máquinas pesadas. A lo largo de la mañana se ha procedido a la incorporación progresiva de hasta 33 medios aéreos, favorecida por una mejor visibilidad y la rotura de la inversión térmica. Estos recursos se destinarán principalmente a labores de «escoba» para atender posibles reactivaciones en los sectores críticos.
A pesar de la evolución positiva, la dirección de la emergencia mantiene la cautela ante la previsión meteorológica para la tarde. Se esperan temperaturas de hasta 36 grados y rachas de viento de hasta 40 kilómetros por hora, lo que podría generar situaciones de riesgo en el perímetro ya controlado. Por ello, el dispositivo mantendrá una vigilancia especial en los sectores norte y este para neutralizar cualquier repunte de actividad.
En cuanto a la situación de la población, 546 personas continúan bajo alejamiento preventivo en municipios de Huelva y Sevilla, de las cuales 52 permanecen en albergues habilitados. Las autoridades mantienen cortes o restricciones en doce carreteras secundarias de la zona, permitiendo únicamente visitas puntuales y supervisadas a viviendas o fincas dentro del área restringida para que los residentes puedan evaluar el estado de sus propiedades.
Por su parte, el delegado del Gobierno en funciones, Francisco Toscano, ha destacado la coordinación entre las distintas administraciones durante la gestión de la emergencia. Toscano ha avanzado que, una vez se declare la extinción definitiva, se iniciará una fase de evaluación de daños junto a los alcaldes y alcaldesas de las zonas afectadas. Esta etapa institucional tendrá como objetivo canalizar ayudas para la recuperación del entorno natural y la reparación de bienes y enseres de la población damnificada.


