El Real Madrid mantiene a Eduardo Camavinga en su plantilla ante la falta de ofertas y el cierre del mercado
El Real Madrid ha decidido, por el momento, la continuidad de Eduardo Camavinga en la disciplina del primer equipo. A pesar de que la dirección técnica, encabezada por José Mourinho, no cuenta con el centrocampista francés para el nuevo proyecto deportivo, la ausencia de ofertas que satisfagan las pretensiones económicas de la entidad blanca y la imposibilidad de haber concretado el fichaje de un relevo de garantías han bloqueado su salida del club.
La cúpula directiva liderada por Florentino Pérez fijó inicialmente el precio de traspaso del internacional francés en 80 millones de euros, si bien fuentes cercanas a la negociación indican que el club habría estado dispuesto a aceptar una cifra cercana a los 60 millones. No obstante, el mercado no ha respondido a estas expectativas. El único interés formal provino del Manchester United, que planteó una cesión con opción de compra valorada en 40 millones de euros, propuesta que fue rechazada de inmediato por las oficinas de Chamartín al considerarla insuficiente.
La situación deportiva del jugador se ha visto agravada por la pérdida de confianza del cuerpo técnico. Según informes internos, el rendimiento de Camavinga ha experimentado un notable descenso desde su temporada de debut, alcanzando un punto crítico tras su actuación en las semifinales contra el Bayern de Múnich. Mourinho había solicitado expresamente la incorporación de un mediocentro defensivo para complementar a Aurélien Tchouaméni, señalando la prescindibilidad del exjugador del Rennes.
El escenario se ha complicado definitivamente tras la resolución del futuro de Rodrigo Hernández. El mediocentro madrileño, que era el principal objetivo del Real Madrid para reforzar la medular, ha recalado finalmente en el FC Barcelona. La operación se desbloqueó después de que el club azulgrana lograra el traspaso de Ferrán Torres al Paris Saint-Germain por 55 millones de euros, permitiendo a la entidad presidida por Joan Laporta ofrecer 65 millones fijos más 10 en variables al Manchester City.
Ante la falta de un sustituto en el mercado y la negativa del propio Camavinga a abandonar la institución, el Real Madrid se ve abocado a mantener al jugador en su esquema actual. Desde el club se reconoce que, sin la llegada de un nuevo efectivo para el centro del campo, el cuerpo técnico no tiene más alternativa que integrar al francés en la dinámica competitiva, salvo que se produzca un movimiento inesperado en el tramo final del periodo de fichajes.
Este desenlace marca un punto de inflexión en la planificación deportiva estival, donde la estrategia de salida de activos no ha logrado los resultados previstos, supeditando las decisiones técnicas a la realidad financiera y a la disponibilidad de recambios en la élite europea.


