Las industrias de defensa y aeroespacial reducen un 12,1% el déficit comercial de España en 2024
El sector de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio se consolidó en 2024 como un pilar fundamental para la estabilidad macroeconómica de España. Según el último informe sobre impacto económico y social de la asociación Tedae, estas industrias contribuyeron a reducir el déficit comercial del país en un 12,1%, generando un superávit comercial neto de 5.550 millones de euros.
La actividad de estos sectores arrojó un volumen de exportaciones superior a los 9.870 millones de euros, frente a unas importaciones que se situaron en 4.320 millones. Estas cifras reflejan una ratio de competitividad de 2,3 euros exportados por cada euro importado, lo que destaca la capacidad del tejido industrial nacional para colocar productos de alto valor añadido en los mercados internacionales.
Sin la aportación de este superávit, el déficit comercial español habría escalado hasta los 45.830 millones de euros en el ejercicio de 2024. No obstante, gracias al desempeño de las empresas del sector, el saldo negativo global de la balanza comercial se contuvo en los 40.276 millones de euros. Tedae subraya que esta capacidad exportadora no solo mejora la balanza de pagos, sino que fortalece la estructura industrial frente a ciclos económicos externos.
El catálogo de productos comercializados incluye desde aeronaves y componentes especializados hasta buques, vehículos terrestres, satélites, sistemas electrónicos y soluciones de seguridad avanzada. Este ecosistema moviliza una amplia red de proveedores y empresas auxiliares que refuerzan la presencia de España en las cadenas de valor globales, promoviendo el desarrollo de tecnología propia.
Desde la Fundación Feindef destacan que la integración en programas internacionales y consorcios europeos constituye un activo estratégico para la economía nacional. Según la organización, la expansión en mercados exteriores permite a las empresas españolas de toda la cadena de suministro integrarse en proyectos de gran escala, consolidando la autonomía estratégica y la competitividad tecnológica del país en un entorno global de creciente competencia.


