Estados Unidos adjudica a Raytheon un contrato de 19.700 millones de euros para escalar la producción de misiles Tomahawk
El Departamento de Guerra de los Estados Unidos ha formalizado un acuerdo estratégico con Raytheon, filial del grupo aeroespacial RTX, para expandir de forma sustancial la capacidad industrial de fabricación de misiles de crucero Tomahawk. El contrato, con una duración de siete años y una valoración estimada de 19.767 millones de euros, se enmarca en la iniciativa «Arsenal of Freedom», un programa federal diseñado para garantizar un suministro estable y predecible de municiones de precisión para la Marina estadounidense y sus aliados internacionales.
El acuerdo establece una hoja de ruta para incrementar progresivamente el ritmo de producción hasta alcanzar una capacidad operativa superior a las 1.000 unidades anuales. Esta medida responde al incremento en la demanda global de sistemas de ataque de largo alcance y busca proporcionar a la industria de defensa un marco de previsibilidad financiera que facilite inversiones en infraestructura, tecnología y capital humano. Según Phil Jasper, presidente de Raytheon, el Tomahawk es el sistema de ataque más crítico de la Armada por su capacidad para neutralizar fuerzas enemigas a grandes distancias sin comprometer la seguridad directa de los efectivos navales.
La multinacional ha confirmado que el esfuerzo de expansión no se limitará a las instalaciones propias de Raytheon, sino que involucrará a cientos de pequeñas y medianas empresas que integran su cadena de suministro en Estados Unidos. La naturaleza plurianual del contrato permitirá a estos proveedores secundarios realizar las inversiones necesarias para elevar el volumen de componentes críticos. La compañía ya ha reportado un avance significativo en su capacidad de entrega: durante el primer semestre de 2026, el volumen de misiles suministrados triplicó las cifras registradas en el mismo periodo del año anterior.
Desde el punto de vista operativo, el Tomahawk es un misil de crucero de largo alcance diseñado para ataques de precisión contra objetivos terrestres de alto valor. Su versatilidad permite su lanzamiento desde diversas plataformas navales, manteniendo la capacidad de golpear infraestructuras enemigas sin necesidad de aproximar los buques o submarinos a las defensas costeras. Con varias décadas de servicio, el sistema se ha consolidado como la principal herramienta de ataque convencional de la flota estadounidense y de sus socios estratégicos.
Esta decisión institucional se alinea con la política de defensa de los Estados Unidos de reforzar sus reservas estratégicas de armamento avanzado. El objetivo es preparar la base industrial para satisfacer las demandas de un posible conflicto de alta intensidad, donde los ritmos de consumo de munición requerirían una capacidad de fabricación considerablemente mayor a la mantenida durante las últimas décadas. Con este contrato, RTX asegura una cartera de producción a largo plazo para uno de los pilares fundamentales del arsenal convencional del país.


