La Ertzaintza identifica a 14 posibles víctimas en el caso de las agresiones sexuales en San Sebastián
La investigación liderada por la Policía autonómica vasca ha permitido identificar, hasta el momento, a un total de 14 posibles víctimas relacionadas con el caso de presuntas agresiones sexuales cometido en un establecimiento de San Sebastián. El principal investigado, un joven de 22 años que regentaba una tienda de golosinas en la capital guipuzcoana, permanece en prisión provisional desde su detención el pasado mes de junio, mientras las autoridades mantienen abierta la búsqueda de nuevos indicios y posibles afectados.
Según los datos facilitados por el Departamento de Seguridad, las víctimas identificadas tenían edades comprendidas entre los 10 y los 18 años en el momento en que se produjeron los hechos. Todas ellas han prestado declaración ante la Sección Central de Investigación Criminal de la Policía autonómica vasca (SECIC), unidad especializada en delitos contra la libertad sexual de carácter serial que asumió el caso el pasado 8 de julio tras detectarse un patrón de conducta reiterado.
El origen de las diligencias se remonta al 30 de junio de este año, cuando la Ertzaintza tuvo conocimiento de dos presuntas agresiones sexuales a una menor de edad ocurridas en el interior de un local comercial. La rápida intervención policial permitió la detención del sospechoso ese mismo día. Tras su puesta a disposición judicial, se decretó su ingreso en prisión, situación en la que continúa a día de hoy debido a la gravedad de los hechos y el riesgo derivado de la investigación en curso.
La línea temporal de la investigación se ha extendido significativamente tras el análisis de nuevas denuncias y testimonios de testigos. Actualmente, las diligencias abarcan un periodo de aproximadamente seis años, con los primeros hechos denunciados situados en el año 2020. Debido a la extensión de este marco temporal, la Fiscalía de Menores ha sido informada de las actuaciones, ya que algunos de los presuntos delitos habrían ocurrido en un periodo en el que el propio investigado era menor de edad.
La SECIC ha subrayado que los hechos investigados presentan elementos comunes en cuanto a su naturaleza y forma de ejecución, lo que refuerza la hipótesis de una actividad delictiva sostenida en el tiempo. El análisis conjunto de las evidencias obtenidas y la colaboración ciudadana han sido fundamentales para ampliar el alcance de la investigación original hacia otras potenciales víctimas.
Ante la posibilidad de que existan más personas afectadas que aún no hayan comunicado lo ocurrido, la Policía autonómica ha reiterado su solicitud de colaboración ciudadana. Las autoridades instan a cualquier persona que pudiera haber sufrido hechos similares, incluso en años anteriores y aunque no fueran denunciados en su momento, a ponerse en contacto con la institución a través del teléfono de emergencias 112 o acudiendo a cualquier comisaría.
El caso permanece bajo supervisión judicial y policial, sin que se descarte la identificación de nuevas víctimas o la práctica de diligencias adicionales a medida que avance el análisis de los testimonios y las pruebas recabadas en el establecimiento y el entorno del investigado.


