Contradicciones en el Ejecutivo tras revelarse un aviso del CNI previo a la crisis de Ceuta
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertó al Gobierno el pasado 29 de julio, con 24 horas de antelación, sobre los preparativos para una entrada masiva de personas en Ceuta desde Marruecos. Según las informaciones publicadas este miércoles, los servicios de inteligencia habrían cuantificado en 180.000 las personas que se disponían a cruzar la frontera de forma irregular, lo que ha provocado una disparidad de versiones entre los ministerios de Defensa e Interior sobre la gestión de esta información.
Los informes de inteligencia, obtenidos mediante el monitoreo constante de redes sociales, señalaban la inminencia de un asalto fronterizo coincidiendo con la celebración del Día del Trono en el país vecino. Estas comunicaciones habrían sido trasladadas a la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, a la Guardia Civil, a la Policía Nacional y al gabinete del presidente ceutí, Juan Jesús Vivas. Las fuentes de seguridad aseguran que el aviso alcanzó a todos los niveles operativos del Ministerio del Interior horas antes de que se iniciara la crisis migratoria.
La revelación de estos avisos ha abierto una brecha pública en el seno del Consejo de Ministros. La ministra de Defensa, Margarita Robles, avaló la actuación de los 25 miembros del CNI destinados en Ceuta durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados. Robles puso en valor la labor de monitorización diaria que realizan estos agentes sobre el terreno, analizando factores críticos como la actividad de las mafias organizadas, el terrorismo yihadista y el desarrollo de los flujos migratorios irregulares.
No obstante, de forma simultánea desde el Palacio de la Moncloa, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó la recepción de cualquier informe que permitiera prever la magnitud de los acontecimientos. El titular de Interior defendió que no existió una advertencia previa de tales características, cuestionando que, de haber tenido conocimiento de una movilización similar a la de 2021, no se hubieran adoptado medidas extraordinarias por parte de las más altas instancias del Estado.
Esta falta de sintonía entre los departamentos de Defensa e Interior se produce en un contexto de especial sensibilidad institucional, mientras las autoridades locales de Ceuta trabajan en la limpieza y recuperación de centros educativos para garantizar el inicio del curso escolar tras los incidentes. La gestión de la inteligencia y la coordinación de los flujos de información internos del Gobierno se sitúan ahora en el centro del debate parlamentario sobre la crisis fronteriza.


