El Ministerio de Transportes defiende la competitividad de las tasas aeroportuarias frente a las críticas de Ryanair
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reafirmado la vigencia y competitividad de las tasas aeroportuarias españolas en respuesta a las recientes críticas del consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary. El titular de la cartera ministerial ha defendido el marco regulatorio actual y ha instado a la aerolínea de bajo coste a cumplir con la normativa nacional, señalando que el nivel de los costes operativos en los aeropuertos gestionados por Aena permite obtener elevados beneficios a la directiva de la compañía.
El intercambio de declaraciones, que ha escalado en el ámbito público y las redes sociales, se produce tras los reproches de O’Leary, quien calificó la gestión del ministro de «fracasada» e ironizó sobre sus conocimientos en materia económica. Puente, por su parte, argumentó que la rentabilidad de la operadora desmiente la supuesta inviabilidad de las tarifas, indicando que si la dirección de la aerolínea no acepta las reglas del mercado español, tiene la libertad de operar en otros destinos.
Desde la aerolínea irlandesa se sostiene que los ajustes en la programación de vuelos en aeropuertos regionales españoles responden exclusivamente al incremento de los impuestos y gravámenes aeroportuarios. Michael O’Leary ha desmentido que la compañía sufra una escasez de flota, asegurando que cuentan con 648 aeronaves y una previsión de tráfico al alza. El directivo citó los ejemplos de Eslovaquia, Irlanda, Suecia e Italia como mercados que están reduciendo la presión fiscal sobre la aviación para incentivar la conectividad.
El origen del conflicto se remonta a unas declaraciones previas del ministro Puente en las que sugería que Ryanair utilizaba las críticas a Aena para ocultar problemas logísticos relacionados con la disponibilidad de aviones. Esta afirmación fue tachada de «falsa» por la compañía, desencadenando una serie de réplicas que han abandonado el tono estrictamente técnico para entrar en la descalificación personal y el debate sobre la política de costes del gestor aeroportuario.
Este enfrentamiento se enmarca en un contexto de tensión estructural entre la aerolínea líder en pasajeros en España y el ente público Aena. Mientras el Ministerio de Transportes mantiene su postura de proteger la estabilidad del sistema aeroportuario y sus ingresos, la operadora privada presiona por una rebaja impositiva que, según sus previsiones, permitiría un mayor despliegue de rutas en los nodos periféricos del territorio español.


