Al menos 27 fallecidos tras un ataque aéreo en la región de Kiev
Un ataque aéreo perpetrado por las fuerzas rusas contra un centro logístico en el municipio de Bucha, situado en la región de Kiev, ha dejado un balance provisional de al menos 27 personas fallecidas y 40 heridas. La ofensiva, que forma parte de una serie de bombardeos dirigidos hacia almacenes de la zona, ha provocado la evacuación de cientos de civiles y cuantiosos daños materiales en infraestructuras residenciales.
El incidente con mayores consecuencias tuvo lugar en la localidad de Myla, donde el impacto de un vehículo aéreo no tripulado contra un almacén generó una detonación de gran magnitud. Según informó el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, la explosión alcanzó de forma directa a varios edificios de viviendas, así como a una residencia destinada a personas de la tercera edad y ciudadanos con discapacidad.
Entre las víctimas mortales confirmadas por las autoridades ucranianas se encuentra Taras Didych, quien ejercía como jefe de la comunidad de Dimitrovska. Por su parte, Timur Tkachenko, jefe de la administración regional de Kiev, advirtió que la cifra de fallecidos podría incrementarse en las próximas horas debido a la gravedad de los daños y a las labores de extinción de un incendio de grandes dimensiones que todavía persiste en el lugar del impacto.
En cuanto a la situación humanitaria, los equipos de emergencia han coordinado la evacuación de 381 personas, entre las que se contabilizan 59 menores de edad. De los 40 heridos registrados hasta el momento, siete han requerido hospitalización inmediata debido a la gravedad de sus lesiones.
Por otro lado, el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa ha confirmado la autoría de los ataques, asegurando el empleo de drones y armas aéreas de alta precisión. Según la versión oficial de Moscú, los objetivos eran centros de transporte y logística utilizados de forma encubierta para el almacenamiento de material bélico.
El mando militar ruso detalló intervenciones en las zonas de Chaiki, Kalinovka y Milaya. Según sus informes, los almacenes atacados albergaban componentes de misiles de crucero de largo alcance Flamingo y propulsores destinados a los vehículos aéreos no tripulados de largo alcance modelos FP-1 y FP-2.
Este nuevo episodio de hostilidades se enmarca en la intensificación de las operaciones sobre puntos estratégicos en los alrededores de la capital ucraniana, mientras los servicios de rescate continúan trabajando entre los escombros para localizar a posibles desaparecidos.


