La OTAN despliega aviones de combate en Estonia tras la incursión de drones en el espacio aéreo báltico
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) activó a primera hora de este martes aviones de combate turcos pertenecientes a su misión de patrullaje aéreo en la región báltica. La medida respondió a la detección de aeronaves no tripuladas de origen ucraniano que ingresaron brevemente en el espacio aéreo de Estonia durante una operación dirigida contra objetivos en territorio ruso.
El ministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, confirmó a través de un comunicado oficial que las alertas aéreas se activaron durante la madrugada en diversas zonas del país. Según el titular diplomático, los cazas aliados despegaron desde la base aérea de Ämari, situada estratégicamente cerca del golfo de Finlandia, para monitorizar la situación y asegurar la integridad del territorio soberano.
Las Fuerzas de Defensa de Estonia precisaron que los drones involucrados formaban parte de un ataque ucraniano contra posiciones en Rusia. Estas unidades sobrevolaron zonas limítrofes y penetraron de forma momentánea en el espacio aéreo estonio antes de que la amenaza fuera declarada finalizada a las 05:30 horas. Las autoridades militares ratificaron que no se registró la caída de ningún dispositivo dentro de sus fronteras.
Tsahkna calificó el incidente como una «consecuencia directa de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania» y subrayó la eficacia de los protocolos de respuesta de la Alianza Atlántica. Para el gobierno estonio, este episodio refuerza la necesidad de incrementar la presión internacional sobre el Kremlin para poner fin a las hostilidades, al tiempo que demuestra la preparación de la OTAN para proteger el flanco oriental.
Por su parte, el ministro de Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga, se pronunció sobre el suceso insistiendo en que la seguridad europea y la ucraniana son «inseparables». Desde Kiev se recalcó que este tipo de incidentes fronterizos son recordatorios de los riesgos expansivos del conflicto. El gobierno ucraniano aprovechó la ocasión para reiterar su petición de fortalecer la defensa aérea regional y privar a Moscú de los medios necesarios para continuar la contienda.
El despliegue de los aviones turcos en Estonia se enmarca en los acuerdos de vigilancia aérea permanente que la OTAN mantiene en el Báltico desde 2004, una misión que se ha visto intensificada tras la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022 con el objetivo de disuadir cualquier violación de la soberanía de los Estados miembros.


