La Policía Nacional identifica una estrategia de desinformación marroquí tras la crisis migratoria en Ceuta
Un informe elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) de la Policía Nacional, remitido a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, ha detallado la existencia de una estructura de comunicación coordinada para gestionar el relato tras los intentos de entrada masiva en Ceuta. El documento identifica el uso de «narrativas y contranarrativas» oficiales y de medios afines al Reino de Marruecos con el objetivo de diluir la responsabilidad institucional en los asaltos fronterizos.
La investigación policial analiza los eventos ocurridos en la ciudad autónoma dividiendo la operación en tres fases temporales: previa, central y posterior. Es en la fase posterior donde los agentes sitúan lo que denominan un «proceso elaborado de blanqueo de relatos». Según el informe, esta estrategia busca la publicación de contenidos en medios de comunicación españoles y extranjeros de prestigio, a menudo a través de autores extranjeros, para mejorar la imagen exterior de Marruecos y desviar la atención sobre el papel de sus fuerzas de seguridad.
El análisis del Cenif subraya que este fenómeno de influencia mediática no es nuevo, encontrando precedentes similares en 2021, durante la crisis diplomática por el caso de Brahim Ghali, y a principios de 2024. En el contexto de los asaltos de julio, la Policía Nacional identifica cuatro ejes argumentales principales utilizados para evitar la atribución de responsabilidad al país vecino: la imputación de los hechos a organizaciones criminales, supuestas injerencias de Argelia, la presentación de lo ocurrido como una consecuencia de la situación de Ceuta y Melilla, y la vinculación con acuerdos de nacionalidad para saharauis.
Los agentes de la unidad de extranjería enmarcan estos relatos dentro de los «factores concurrentes» que, si bien no son la causa única de la movilización, contribuyen a dar solidez al efecto multiplicador del mensaje. El informe destaca que la campaña de viralización no se construye sobre mensajes neutros, sino que aprovecha una confluencia de factores para presentar la convocatoria migratoria como una oportunidad única para los participantes.
Finalmente, el documento policial señala que, en las comunicaciones analizadas de 2024, la narrativa oficial marroquí trató de presentar la crisis migratoria exclusivamente como una consecuencia de bulos difundidos en redes sociales. De este modo, se evitaba cualquier referencia a conflictos diplomáticos o tensiones entre España y Marruecos. Esta información ha sido integrada en la causa judicial que investiga la organización de las entradas masivas de inmigrantes irregulares en el enclave español.


