El Gobierno refuerza la vigilancia en Ceuta y solicita la presencia permanente de Frontex
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido ante el Pleno del Congreso de los Diputados para informar sobre las nuevas medidas de seguridad destinadas a la ciudad autónoma de Ceuta. Tras los recientes sucesos en la frontera, el Ejecutivo ha iniciado una revisión de los sistemas de alerta migratoria compartidos con Marruecos y ha solicitado formalmente el despliegue permanente de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) y una misión específica de Europol.
Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo subrayó la necesidad de mantener la cooperación con el país vecino, aunque precisó que los mecanismos de colaboración deben adaptarse a la nueva realidad fronteriza. En este sentido, Moncloa trabaja en el fortalecimiento de la cooperación policial transfronteriza y en la optimización del intercambio de información a través de la Red Seahorse, un sistema de comunicación por satélite coordinado por la Guardia Civil que permite la monitorización en tiempo real de los flujos migratorios marítimos.
La estrategia gubernamental incluye también la actualización del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) y el refuerzo de los oficiales de enlace. Según explicó Sánchez, el objetivo es construir garantías adicionales que eviten la repetición de crisis similares a la del pasado 30 de julio. Para ello, se ha solicitado que Frontex mantenga una presencia constante en puntos estratégicos como el puerto y el espigón de El Tarajal, además del apoyo de Europol para el seguimiento de la inmigración irregular.
En el ámbito administrativo y de seguridad nacional, el Consejo de Ministros decretó el pasado 25 de agosto la situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta. Esta medida conlleva la creación de un mando único, bajo la dirección del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, destinado a coordinar las actuaciones en la zona. Paralelamente, el Gobierno ha comprometido una inversión de 500 millones de euros para los próximos meses con el fin de estabilizar la situación económica y social de la ciudad autónoma.
Respecto a la responsabilidad de las autoridades marroquíes en el asalto masivo, el presidente mantuvo una postura de prudencia institucional. A pesar de la existencia de un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) —remitido a la Audiencia Nacional— que señala que agentes uniformados de Marruecos habrían facilitado el cruce de la frontera, Sánchez afirmó que, por el momento, el Ejecutivo no dispone de «indicios sólidos» para elevar una protesta diplomática formal. No obstante, se comprometió a actuar con «contundencia» si se verificara la implicación directa de Rabat.
Finalmente, el jefe del Ejecutivo ha solicitado una aclaración interna sobre los protocolos de comunicación del Cenif, tras conocerse que el informe policial que detalla la supuesta «planificación previa» del flujo migratorio no fue remitido oportunamente a la cadena de mando del Ministerio del Interior. Esta comparecencia se produce en un contexto de presión por parte de la oposición y de los gobiernos locales de Ceuta, quienes venían reclamando una mayor implicación de los organismos europeos en la gestión de la frontera exterior de la Unión.


