La inteligencia militar advirtió de la pasividad marroquí al inicio de la crisis migratoria en Ceuta
El Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) alertó sobre la «negligencia o pasividad» de las autoridades marroquíes en el control de los flujos migratorios hacia Ceuta el mismo día en que se inició el incremento de entradas en la ciudad autónoma. Según consta en el informe de inteligencia recientemente desclasificado por el Consejo de Ministros, los servicios militares anticiparon que el deterioro de la seguridad pública obligaría a la activación de las Fuerzas Armadas a corto plazo para contener la situación en la frontera.
El documento, titulado «INTREP CRISIS MIGRATORIA EN PLAZAS E ISLAS DE SOBERANÍA ESPAÑOLA EN EL NORTE DE ÁFRICA», fue remitido a la mesa del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) a primera hora del pasado 30 de junio. En él se detallaba que, mientras en Melilla se mantenía una actitud activa por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes, en Ceuta se observaba una permisividad que facilitaba la transgresión de la frontera tanto por vía marítima como terrestre.
Los analistas del CIFAS vincularon este comportamiento con un posible «descontento en el Majzén» —las élites políticas y de poder en Marruecos— derivado de la visita oficial del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Argelia. El informe señala que no se puede descartar que Marruecos intentara «explotar la situación generada en Ceuta en beneficio de sus intereses estratégicos», aprovechando la presión migratoria como herramienta de influencia política.
En cuanto a las cifras registradas durante el periodo analizado, el informe indica que desde el 25 de julio se contabilizó la llegada de aproximadamente 1.700 personas por vía marítima. Solo entre la mañana del 29 y el 30 de julio se produjeron 1.100 intentos de acceso, de los cuales las fuerzas marroquíes interceptaron apenas 500. Asimismo, el flujo en Melilla experimentó un incremento significativo, duplicando sus cifras habituales de entradas en menos de 24 horas.
El servicio de inteligencia militar también destacó el impacto de una sentencia del Tribunal Supremo español, publicada a principios de julio, que establecía que los accesos a nado no eran susceptibles de generar rechazos en frontera. El CIFAS consideró que esta resolución supuso una «decisiva limitación de acción» para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), factor que habría incentivado los intentos de entrada al reducir la capacidad operativa de respuesta inmediata en el perímetro fronterizo.
Finalmente, la documentación advierte sobre la vulnerabilidad de las islas y peñones de soberanía española. El informe detalla intrusiones en estos puntos y señala la previsión de nuevas acciones de grupos marroquíes de forma «inminente», especialmente en las islas Chafarinas y los peñones de Vélez de la Gomera y Alhucemas. Esta situación ha motivado el mantenimiento de un refuerzo en la vigilancia militar en dichos enclaves ante el riesgo de incidentes contra la integridad territorial.


