Los informes desclasificados del CNI confirman que Interior recibió avisos 24 horas antes de la crisis de Ceuta
La desclasificación de 36 informes de inteligencia relacionados con la entrada masiva de migrantes en Ceuta ha revelado que el Ministerio del Interior dispuso de información técnica sobre el asalto con antelación. Los documentos contradicen la postura oficial del titular de la cartera, Fernando Grande-Marlaska, quien había sostenido que no existieron avisos de inteligencia que alertaran sobre la magnitud de la crisis ocurrida el pasado 30 de julio.
Según los expedientes ahora públicos, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) remitió alertas el 29 de julio a tres organismos adscritos directamente al Ministerio del Interior: la Unidad Central Especial número 3 (UCE-3) de la Guardia Civil, el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) de la Policía Nacional y el gabinete de la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma. Estos avisos, definidos internamente como de «extraordinaria relevancia», detallaban la organización de un asalto coordinado para el día siguiente.
Las comunicaciones del CNI incluyeron mensajes de mensajería instantánea y llamadas telefónicas en las que se advertía de convocatorias en redes sociales como Facebook, donde grupos con más de 180.000 seguidores instaban a cruzar la frontera de forma irregular. La inteligencia detectó que los organizadores planeaban aprovechar la celebración de la Fiesta del Trono en Marruecos, asumiendo que las fuerzas de seguridad del país vecino estarían concentradas en los actos oficiales y reducirían la vigilancia fronteriza.
En paralelo a la alerta interna, los documentos acreditan que el servicio secreto español informó a sus homólogos marroquíes —la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST) y la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN)— el mismo 29 de julio. El informe, titulado «Inmigración irregular. Alerta temprana», identificaba perfiles específicos que coordinaban los intentos de entrada por los espigones de El Tarajal y Benzú, así como por el perímetro vallado.
Pese a estos avisos previos, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) calificó la actuación de las autoridades marroquíes durante la jornada del asalto como «negligente y pasiva». Los analistas militares señalaron en sus informes que las fuerzas del reino alauí no favorecieron activamente la oleada, pero permitieron que se produjera, vaticinando que la normalización del control fronterizo no se produciría hasta la finalización de las festividades nacionales en Marruecos.
La difusión de estos informes de inteligencia sitúa el foco sobre la gestión del Ministerio del Interior. La evidencia de que el departamento recibió «avisos tácticos» contundentes 24 horas antes de los hechos debilita la tesis del desconocimiento previo esgrimida por el Ejecutivo ante las Cortes Generales, incrementando la controversia sobre la previsión y respuesta ante uno de los episodios de mayor tensión fronteriza de los últimos años.


