Advertencias previas de inteligencia militar quedan fuera de la desclasificación sobre la crisis de Ceuta
La desclasificación de los documentos oficiales relativos al asalto masivo en la frontera de Ceuta presenta omisiones de carácter estratégico, según se desprende de la información analizada tras la apertura de los archivos. Entre el material no publicado destaca una nota de inteligencia redactada por el Regimiento de Guerra Electrónica 32 (REW 32) del Ejército de Tierra, con base en Sevilla, que alertaba con antelación sobre la inminencia de una entrada masiva de personas en la ciudad autónoma.
El documento omitido se fundamenta en la interceptación de comunicaciones de agentes marroquíes destinados en la frontera del Tarajal. Según los informes técnicos, los interlocutores —que se expresaban en árabe y francés— hacían referencia explícita a una «entrada masiva» programada para coincidir con la Fiesta del Trono. La inteligencia militar española captó órdenes de mandos marroquíes instruyendo a sus efectivos para que no abandonaran sus puestos y mantuvieran a todo el personal disponible en alerta ante movimientos tanto por la valla como por el mar.
A pesar de que esta nota fue remitida al Estado Mayor del Ejército (EME) y posteriormente al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), el texto íntegro no figura entre los papeles facilitados tras el levantamiento del secreto. Las fuentes consultadas indican que este informe dio lugar a un análisis posterior del Grupo de Seguimiento de Marruecos del CIFAS, el cual tampoco ha sido incluido en el paquete de documentos desclasificados, a pesar de haber llegado a la Jefatura del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) la mañana del 30 de julio.
La documentación que sí ha sido hecha pública incluye únicamente una carátula de una nota enviada por la Jefatura del REW-32 a las 10:06 horas del mismo 30 de julio, cuando los acontecimientos ya estaban en curso. En dicho extracto se califica como «muy probable» la entrada migratoria irregular. No obstante, la ausencia de los informes previos de interceptación impide constatar formalmente que el Gobierno y los mandos militares poseían información predictiva días antes de que se iniciara la crisis fronteriza.
En cuanto a la actuación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), los archivos desclasificados muestran una actividad limitada. Solo consta un informe genérico fechado el 30 de junio y una serie de comunicaciones por canales no oficiales (WhatsApp) remitidas a la Delegación del Gobierno el 29 de julio, apenas 24 horas antes del asalto. El CNI ha defendido su actuación alegando que, si bien informó sobre las campañas en redes sociales que llamaban al salto, la magnitud y naturaleza del fenómeno resultaron inusuales respecto a crisis migratorias precedentes.
El análisis de la cronología documental revela asimismo tensiones internas entre las agencias de inteligencia y el Ministerio del Interior. Mientras el CNI habría sugerido la instalación de barreras marítimas preventivas, el Ministerio atribuyó el retraso de estas medidas a cuestiones administrativas que no se solventaron hasta el 1 de agosto. La falta de transparencia sobre los informes originales de guerra electrónica alimenta el debate institucional sobre la gestión de la información previa y el grado de previsión real de las autoridades españolas ante la crisis diplomática y migratoria.


