Juan Vivas denuncia que el Gobierno central desestimó las advertencias previas a la crisis migratoria en Ceuta
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, ha comparecido este viernes en el Palacio Autonómico para detallar la secuencia de comunicaciones mantenidas con el Ejecutivo central en los días previos a la entrada masiva de inmigrantes. Según el relato del mandatario, la Administración General del Estado restó importancia a las señales de alerta enviadas desde la ciudad, llegando a calificar la situación como una «tormenta de verano» y rechazando la activación de protocolos de emergencia nacional.
Vivas ha revelado que el 27 de julio, tres días antes de la crisis, intentó establecer contacto directo con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Sin embargo, la comunicación fue canalizada a través de la Jefatura de Gabinete de Moncloa, desde donde se le transmitió un mensaje de tranquilidad. De acuerdo con la versión del presidente autonómico, los responsables gubernamentales aseguraron que la situación estaba bajo control y que la colaboración con Marruecos garantizaba la estabilidad en la frontera.
En el marco de una reunión celebrada en la Delegación del Gobierno, el Ejecutivo de Ceuta propuso formalmente la declaración de emergencia nacional, invocando la Ley de Seguridad Nacional o la legislación de Protección Civil. Esta petición incluía la creación de un mando único y el refuerzo inmediato de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No obstante, Vivas ha señalado que su propuesta fue recibida con reticencia, afirmando que los interlocutores estatales consideraban que las medidas solicitadas eran desproporcionadas para la coyuntura del momento.
El dirigente ceutí ha destacado también sus gestiones ante la Secretaría de Estado de Seguridad. Tras solicitar nuevamente la intervención extraordinaria a la secretaria de Estado, Aina Calvo, esta le comunicó que se realizaría un análisis jurídico de la petición. Veinticuatro horas después, el miércoles por la tarde, el Ministerio del Interior trasladó a la Ciudad Autónoma que no concurrían los requisitos legales necesarios para declarar la emergencia nacional. «El jueves por la mañana Ceuta estaba invadida», ha subrayado Vivas al contrastar la respuesta oficial con la realidad de los hechos posteriores.
Finalmente, el presidente de la Ciudad ha lamentado la falta de receptividad de Moncloa ante su insistencia. Vivas ha afirmado que, ante la reiteración de sus advertencias por la creciente presión migratoria, recibió indicaciones de cesar las llamadas al ser considerado «muy pesado» por los equipos de Presidencia. Según ha concluido, la respuesta institucional se limitó a remitirle a la información de la Delegación del Gobierno, desestimando los informes de riesgo que manejaba la administración autonómica antes de que se produjera la entrada de miles de personas.


