El Rey Felipe VI preside el regreso de la Fórmula 1 a Madrid tras 45 años de ausencia
Madrid ha recuperado este domingo su protagonismo en el calendario automovilístico internacional con la celebración del Gran Premio de España en el nuevo circuito «Madring». El Rey Felipe VI, acompañado por la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón, y la Infanta Sofía, ha presidido la jornada inaugural de esta competición, marcando el retorno de la máxima categoría del motor a la capital de España tras casi medio siglo desde su última edición oficial.
A su llegada al recinto ferial de IFEMA y el barrio de Valdebebas, la comitiva real fue recibida por las principales autoridades regionales y locales, encabezadas por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida. El jefe del Estado accedió al área de paddocks dos horas antes del inicio de la carrera para saludar a los representantes de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y a los responsables de la organización deportiva.
Durante la visita institucional, Don Felipe mantuvo encuentros con los pilotos españoles de la parrilla, Carlos Sainz y Fernando Alonso, en las instalaciones de la FIA. Asimismo, el monarca realizó un recorrido por el trazado técnico del circuito en un vehículo de la organización, acompañado por José Vicente de los Mozos, presidente de IFEMA, y Luis García Abad, director general del Gran Premio, visitando además el box de la escudería McLaren antes de la formación de la parrilla de salida.
En el ámbito institucional, la jornada destacó por la ausencia de representación del Gobierno de la nación. Mientras que el palco de autoridades contó con la presencia de figuras como Stefano Domenicali, presidente de la Fórmula 1, y Manuel Aviñó, presidente de la Real Federación Española de Automovilismo (RFEDA), ningún miembro del Ejecutivo central acudió a la cita deportiva en el noreste de la capital.
El acto protocolario de interpretación del himno nacional, previo al comienzo de la competición a las 15:00 horas, estuvo marcado por la respuesta del público presente. Los aficionados congregados en las gradas manifestaron mayoritariamente su apoyo a la Corona; no obstante, tras el himno, se registraron sonoras proclamas y consignas de rechazo dirigidas hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reflejando el clima de división política en un evento de proyección internacional.
El Gran Premio de Madrid ha atraído a una amplia representación de personalidades del mundo empresarial, cultural y deportivo, consolidando el estreno de este trazado semiurbano como un hito estratégico para la ciudad. La organización ha subrayado la normalidad en el desarrollo técnico del evento, que sitúa nuevamente a la capital española en el epicentro del automovilismo mundial de élite.


