La inflación anual repunta en agosto hasta el 4,3% impulsada por el alza mensual de los precios
El Índice de Precios de Consumo (IPC) ha registrado en agosto una tasa de variación anual del 4,3%, lo que representa un incremento de siete décimas respecto al dato obtenido en el mes de julio. Esta evolución al alza rompe con la tendencia de moderación de los meses previos, situando la presión inflacionista en niveles superiores a los previstos por los principales indicadores macroeconómicos.
De acuerdo con las cifras provisionales facilitadas este jueves, el índice general experimentó un crecimiento mensual del 0,7%. Este comportamiento del indicador general contrasta, sin embargo, con la evolución de la inflación subyacente —aquella que no computa ni alimentos no elaborados ni productos energéticos—, la cual descendió una décima para situarse en el 2,9% anual.
El diferencial entre el índice general y la inflación subyacente sugiere que el repunte de agosto ha estado motivado principalmente por el encarecimiento de los componentes más volátiles de la cesta de la compra, como la energía o los combustibles. Por su parte, la leve caída de la subyacente indica una resistencia a la baja en el núcleo de los precios de servicios y bienes industriales.
Este incremento en el coste de la vida se produce en un contexto donde el consumo interno, especialmente el vinculado al sector servicios y la hostelería, se mantiene como el principal motor de la actividad económica nacional. Los analistas del mercado observan con atención la traslación de estos costes al consumidor final en un periodo marcado por la alta demanda estacional.
Los organismos estadísticos competentes publicarán en las próximas semanas los datos definitivos y desglosados por grupos de productos, lo que permitirá analizar el impacto real de este repunte en las economías domésticas y la capacidad de ahorro de la población. La información oficial se mantiene en fase de ampliación a la espera de las series detalladas por comunidades autónomas.


