Un informe de inteligencia vincula al círculo de poder marroquí con la crisis migratoria de Ceuta
Un reciente informe de inteligencia elaborado por el analista José María Gil Garre concluye que sectores del «Makhzen», el círculo de poder más cercano al monarca Mohamed VI, dirigieron de forma operativa la entrada masiva de más de 80.000 personas en la ciudad autónoma de Ceuta los días 30 y 31 de julio de 2026. Según el documento, este sector disponía de la capacidad real para transmitir órdenes directas a los gendarmes y fuerzas auxiliares desplegadas en la frontera, regulando el flujo migratorio con fines políticos.
El análisis técnico se fundamenta en el estudio de documentos desclasificados, informes policiales y militares, así como en interceptaciones realizadas por el Regimiento de Guerra Electrónica 32. Los datos recabados hasta el 18 de septiembre contradicen la tesis de un desbordamiento espontáneo o una incapacidad de las autoridades marroquíes. Por el contrario, el informe sostiene que las comunicaciones registradas muestran una cadena de mando activa que gestionaba la permanencia en los puestos fronterizos y el tratamiento de los flujos de personas hacia territorio español.
La investigación apunta a que esta operación de «presión asimétrica» podría estar vinculada a tensiones internas en la estructura de poder de Marruecos. Una de las principales hipótesis señala a Fouad Ali El Himma, consejero real, como posible responsable de una maniobra destinada a debilitar al Ejecutivo del primer ministro Aziz Akhannouch y consolidar el control sobre el aparato del Estado antes de las elecciones legislativas. Otros sectores de inteligencia también mencionan la posible implicación de Abdellatif Hammouchi, jefe de los servicios secretos marroquíes.
En el ámbito nacional, el informe de Gil Garre cuestiona la gestión del Gobierno de España. El documento asegura que los organismos españoles de inteligencia, militares y de frontera contaban con información relevante días antes de que se produjera la entrada masiva. A pesar de existir un «cuadro de conocimiento acumulado» que describía un escenario de riesgo elevado, el informe señala que no consta la elaboración de un análisis formal de riesgo ni la activación de dispositivos de contingencia proporcionales a la magnitud de la crisis.
Asimismo, el texto denuncia falta de transparencia en la gestión de la información tras los sucesos. Se indica que la Administración no habría desclasificado la totalidad de los documentos relacionados y que algunas de las piezas entregadas presentaban omisiones o estaban «mutiladas». Para el analista, esta limitación del material completo responde a la «sensibilidad política» del contenido y dificulta la fiscalización del relato oficial ofrecido por el Ejecutivo.
Finalmente, el estudio de inteligencia advierte sobre la necesidad estratégica de que el próximo tratado bilateral entre el Reino de Marruecos y la Unión Europea incluya el reconocimiento explícito de Ceuta y Melilla como territorios nacionales integrados en la UE. El informe concluye que, mientras no se produzca dicho reconocimiento, la gestión de las fronteras seguirá siendo utilizada como un instrumento de presión política y diplomática por parte de las estructuras de poder marroquíes.


