El Gobierno de España, a través de la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de Seguridad del Estado (Siepse), ha licitado la contratación de un servicio de arqueología destinado a desbloquear la parcela donde se proyecta la construcción de la nueva Comandancia de la Guardia Civil en Ceuta. Esta actuación, presupuestada en 377.171,58 euros, busca resolver la paralización de un equipamiento considerado estratégico para la seguridad en la ciudad autónoma, tras años de interrupciones administrativas derivadas de la protección del patrimonio histórico.
La licitación se produce en un escenario de especial complejidad en la frontera sur, marcado por el incremento de las incidencias de seguridad ciudadana. Según datos oficiales del Servicio de Emergencias 112 de Ceuta, los expedientes de seguridad han experimentado un aumento del 532,6% en el último periodo estival respecto al año anterior. La dotación de una sede definitiva para la Guardia Civil es un proyecto incluido en el Plan de Infraestructuras para la Seguridad del Estado 2026-2034, aprobado recientemente por el Consejo de Ministros para fortalecer las capacidades operativas en la zona.
Los trabajos técnicos se desarrollarán en el solar del antiguo Cuartel de las Heras, una superficie de 16.791 metros cuadrados demolida en 2005. Aunque en 2009 ya se identificaron restos arqueológicos de origen medieval, la parcela ha permanecido en desuso durante casi dos décadas. El nuevo pliego de condiciones técnicas establece un área de intervención prioritaria de 1.329 metros cuadrados, donde se deberán realizar catas manuales y mecánicas para certificar si los hallazgos permiten el inicio de las obras de edificación o si requieren una protección mayor que obligue a modificar el proyecto arquitectónico.
El contrato de intervención arqueológica se estructura en cuatro fases con una duración total estimada de seis meses y medio. El proceso comenzará con la redacción de los proyectos de intervención y seguridad, seguido de excavaciones mecánicas hasta un metro de profundidad y la apertura manual de 16 catas de 25 metros cuadrados cada una. El informe final será determinante para que Siepse decida sobre la retirada de la cautela arqueológica, una decisión que, según fuentes parlamentarias, sitúa el horizonte de la primera piedra de la futura Comandancia en el año 2025.
Esta reactivación presupuestaria responde a la necesidad de actualizar las infraestructuras de seguridad en Ceuta, donde la tasa de criminalidad y las necesidades de control fronterizo han tensado los recursos actuales. Mientras se resuelven los plazos administrativos y arqueológicos, la Guardia Civil continuará operando de forma provisional, a la espera de que los resultados de las excavaciones permitan consolidar una sede que ha estado paralizada desde que se proyectó originalmente tras la demolición del antiguo cuartel hace 19 años.


