Junts condiciona su apoyo al decreto de vivienda ante las dudas técnicas sobre el redactado
Junts per Catalunya ha manifestado este miércoles sus reservas ante el contenido del decreto de vivienda que el Congreso de los Diputados someterá a votación el próximo viernes. A pesar de que la formación mantenía inicialmente una disposición favorable al respaldo de la norma, el texto definitivo publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) ha generado incertidumbre en el seno del partido, que califica la redacción técnica de «mala» y «precipitada».
La portavoz de Junts en la Cámara Baja, Miriam Nogueras, ha expresado la preocupación de su grupo parlamentario tras analizar los detalles del documento. Entre los puntos que han suscitado mayor rechazo destaca el tono del preámbulo, donde se incluye una mención a una persona particular denominada «Maricarmen», un recurso que la formación posconvergente considera impropio de la solemnidad de un texto legislativo y falto de rigor institucional.
La posición de los siete diputados de Junts resulta determinante para que el Gobierno alcance la mayoría simple necesaria para convalidar el decreto. En una reunión de la ejecutiva celebrada el pasado lunes, el partido había acordado buscar un entendimiento con el sector socialista del Ejecutivo, impulsado por la necesidad de mostrar sensibilidad ante la crisis habitacional y atender las demandas de sus cuadros locales, especialmente alcaldes y concejales con peso orgánico.
En el marco de esta negociación, Junts baraja la posibilidad de vincular su apoyo a contrapartidas de calado, como el desbloqueo del debate sobre la reforma de la financiación autonómica, una cuestión que también cuenta con la presión de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). No obstante, el carácter inmodificable de los reales decretos-ley durante su votación de convalidación obliga al partido de Carles Puigdemont a decidir entre el rechazo total o la aceptación de un texto que consideran deficiente en su forma.
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha mostrado optimista respecto a la consecución de los apoyos necesarios, aunque fuentes gubernamentales han deslizado la hipótesis de un adelanto electoral en caso de que los decretos no prosperen en el hemiciclo. Esta advertencia ha sido interpretada por diversos grupos parlamentarios como un mecanismo de presión ante una aritmética parlamentaria cada vez más ajustada.
El decreto en disputa contempla medidas para endurecer los márgenes de los desahucios, limitar los incrementos de los alquileres y establecer bonificaciones para propietarios, además de restringir la adquisición de viviendas por parte de fondos de inversión. Existe la posibilidad técnica de que Junts vote a favor de la norma bajo el compromiso de que se tramite posteriormente como proyecto de ley, lo que permitiría introducir enmiendas y corregir los errores de redacción señalados por el equipo técnico del partido.
Mientras tanto, desde el Gobierno se mantienen contactos constantes para asegurar la estabilidad de la mayoría de la investidura. La confusión generada durante la presentación de la norma por la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ha alimentado las críticas sobre la falta de madurez del texto, mientras que formaciones como Podemos mantienen sus propias reticencias al considerar el decreto excesivamente moderado en sus planteamientos frente al mercado inmobiliario.


