Podemos confirma su respaldo a los decretos de vivienda en el Congreso tras una semana de tensiones con el Ejecutivo
La formación liderada por Ione Belarra ha anunciado que votará a favor de los dos reales decretos-ley en materia de vivienda que el Gobierno somete este viernes a convalidación en el Congreso de los Diputados. La decisión se produce tras un periodo de intensa crítica pública hacia el PSOE y Sumar, y se fundamenta, según fuentes del partido, en el compromiso de consultar el sentido del voto con el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos.
El apoyo de los cuatro diputados de Podemos resulta determinante para la aritmética parlamentaria en una sesión extraordinaria marcada por la incertidumbre. Durante los días previos, la cúpula de la formación morada había calificado las medidas del Ejecutivo como «cosméticas» y «parches», empleando términos como «trilerismo» para referirse a la gestión de los decretos por parte del Ministerio de Vivienda. Sin embargo, tras la interlocución con los colectivos sociales, el grupo ha optado por la convalidación de las normas.
Desde la plataforma Sumar, los socios del Gobierno han restado trascendencia a la confrontación de los últimos días, calificándola como el «ruido habitual» del espacio político a la izquierda del PSOE. No obstante, la tensión interna se ha manifestado en declaraciones cruzadas entre dirigentes de ambas organizaciones. Mientras Podemos acusaba al Gobierno de favorecer a los sectores rentistas, figuras de Sumar e Izquierda Unida instaron a la formación morada a evitar posturas que pudieran bloquear avances legislativos.
La relevancia del voto de Podemos se ha visto acentuada por el posicionamiento de Junts per Catalunya, que ha manifestado su intención de rechazar ambos decretos. Esta negativa de los posconvergentes reduce el margen de maniobra del Ejecutivo de Pedro Sánchez, haciendo que cada apoyo dentro del bloque de la investidura sea indispensable para evitar una derrota parlamentaria. Por su parte, el PNV ya ha confirmado su voto afirmativo a una de las normas en liza.
Históricamente, la política de vivienda ha sido uno de los pilares programáticos de Podemos, siendo objeto de disputa desde la formación del primer Gobierno de coalición en 2019. En esta ocasión, la estrategia de la formación ha consistido en plantear una dicotomía entre inquilinos y propietarios de grandes carteras de inmuebles, exigiendo medidas más drásticas como la expropiación de pisos en manos de fondos de inversión o un control de precios más riguroso por ley.
El desenlace de esta votación permitirá al Gobierno mantener la vigencia de sus medidas de urgencia, aunque el proceso ha evidenciado la fragilidad de las mayorías en la Cámara Baja. Los analistas parlamentarios coinciden en que la volatilidad de los apoyos actuales y la confrontación entre los socios externos del Ejecutivo perfilan un escenario de compleja estabilidad legislativa para el resto de la legislatura.


