La secretaria general del Partido Socialista de Navarra (PSN) y presidenta del Gobierno foral, María Chivite, ha anunciado este sábado su decisión de formalizar el próximo lunes su candidatura a las primarias del partido. Con este paso, Chivite busca revalidar su posición al frente del Ejecutivo navarro en las elecciones autonómicas previstas para el mes de mayo.
El anuncio se produjo durante la celebración del Comité Regional del PSN, órgano que da inicio formal a los procesos internos para la elección de candidaturas tanto para el Parlamento de Navarra como para los municipios de la comunidad. En las localidades de más de 20.000 habitantes, la formación prevé la celebración de primarias en el caso de que concurra más de un aspirante.
Durante su intervención, Chivite analizó la coyuntura política nacional tras el reciente rechazo en el Congreso de los Diputados a los decretos sobre vivienda. La líder socialista manifestó que existe un «punto de inflexión» en la percepción ciudadana y criticó lo que considera una priorización de intereses partidistas por parte de la oposición frente a las necesidades de la mayoría social.
En clave electoral, la secretaria general del PSN aseguró que su formación está preparada para afrontar cualquier escenario, incluyendo una eventual convocatoria de elecciones generales. Chivite defendió la vigencia de su modelo de progreso y subrayó que el plan de los socialistas navarros se mantiene firme en la defensa de los servicios públicos y la estabilidad institucional.
La presidenta incidió en los riesgos que, a su juicio, suponen los pactos entre las fuerzas de derecha y ultraderecha. En este sentido, alertó sobre posibles retrocesos en materias como la ley del aborto, la lucha contra la violencia de género, la memoria democrática y los derechos laborales. Chivite vinculó estas preocupaciones con situaciones de vulnerabilidad social, como los desahucios, instando a las instituciones a ofrecer respuestas rápidas y eficaces.
En el ámbito de la vivienda, uno de los ejes centrales de su discurso, la candidata apostó por acelerar la construcción de vivienda pública y facilitar el acceso a los colectivos más necesitados. Criticó la postura de formaciones como UPN, PP y Vox, señalando que sus votos en contra de las medidas de control de precios se alinean con intereses ajenos a la mayoría social navarra.
Finalmente, María Chivite apeló a la movilización del electorado progresista para «canalizar la indignación en las urnas». La actual presidenta concluyó su intervención reafirmando su voluntad de seguir al frente del Gobierno para «corregir lo que no funciona» e impulsar un modelo de prosperidad compartida que garantice la igualdad de derechos sin distinción de origen o identidad.


