El Gobierno evalúa un posible adelanto electoral ante la presión social por la vivienda y el bloqueo en el Congreso
Miles de personas han salido este sábado a las calles de más de 50 ciudades españolas para protestar contra la situación del mercado inmobiliario y la especulación. Las movilizaciones, que se producen apenas 24 horas después de que el Congreso de los Diputados rechazara dos decretos clave en materia de vivienda, han abierto un periodo de reflexión en el Palacio de la Moncloa. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, analiza la magnitud de la respuesta ciudadana y los últimos sondeos ante la posibilidad de convocar un adelanto electoral, que algunas fuentes sitúan tentativamente en el 29 de noviembre.
La derrota parlamentaria del pasado viernes actúa como catalizador de esta oleada de protestas. Los decretos impulsados por el Ejecutivo, que contenían medidas de protección frente a desahucios y disposiciones para la estabilidad de los contratos de alquiler, decayeron tras el voto en contra de PP, Vox, Junts y UPN. Esta falta de apoyos legislativos, sumada a la movilización en las calles, ha generado un escenario de incertidumbre sobre la viabilidad de la actual legislatura, llevando al presidente a valorar el impacto electoral que el rechazo a estas normas podría tener en la oposición.
Madrid ha sido el epicentro de las movilizaciones, con una asistencia cifrada en 70.000 personas por la Delegación del Gobierno y elevada a 500.000 por el Sindicato de Inquilinas. Cuatro columnas procedentes de distintos puntos de la capital confluyeron en la plaza de Cibeles bajo la consigna de avanzar hacia una huelga general por la vivienda. La protesta da continuidad a la acampada iniciada en la Puerta del Sol, cuyos portavoces han advertido de que mantendrán la presión de forma independiente al signo político del Gobierno.
En Valencia se ha registrado la jornada más tensa, con enfrentamientos frente al Palau de Les Arts donde se celebraba un encuentro del sector inmobiliario. La intervención de las unidades antidisturbios se ha saldado con un detenido y nueve agentes de la Policía Nacional heridos. Por su parte, en ciudades como Santander, Cádiz, Palma y las capitales canarias, miles de ciudadanos se han sumado a las marchas para reclamar que la vivienda sea tratada como un derecho y no como un bien de mercado.
Desde el Ejecutivo se admite que la situación parlamentaria es compleja tras el revés en la Cámara Baja. El análisis de la respuesta ciudadana tras la caída de los decretos será determinante en la decisión final de Sánchez. Mientras los colectivos sociales anuncian que las convocatorias continuarán durante la tarde y noche en diversos puntos del país, el PSOE observa el desarrollo de los acontecimientos para determinar si el bloqueo institucional actual justifica el llamamiento a las urnas antes de finalizar el año.


