La disolución de las Cortes paraliza la proposición de ley para reducir la tasa de alcohol al volante
La convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre y la consecuente disolución de las Cortes Generales ha provocado la caducidad de diversos proyectos legislativos en trámite. Entre ellos destaca la proposición de ley del Grupo Socialista destinada a reducir de forma drástica la tasa máxima de alcohol permitida en la conducción, una iniciativa que había iniciado su recorrido parlamentario recientemente y que ahora queda en suspenso de cara a la próxima legislatura.
La norma, que obtuvo el aval del Pleno del Congreso para su tramitación el pasado 29 de septiembre, planteaba una modificación sustancial de la Ley de Tráfico. El núcleo de la propuesta consistía en endurecer los límites actuales, estableciendo como infracción grave la conducción con tasas de alcohol de entre 0,1 y 0,25 miligramos por litro de aire espirado (o entre 0,2 y 0,5 gramos por litro en sangre). Hasta la fecha, el límite general se sitúa en 0,25 mg/l en aire.
Asimismo, el texto propuesto calificaba como infracción muy grave superar los 0,25 miligramos por litro de aire espirado o los 0,5 gramos por litro en sangre. Para estos supuestos, la iniciativa legislativa fijaba sanciones económicas de 1.000 euros. En cuanto al sistema de permisos por puntos, la escala se estructuraba en una detracción de dos puntos para el primer tramo de exceso, cuatro puntos para tasas superiores a 0,25 mg/l y seis puntos para quienes excedieran el límite de 0,5 mg/l.
En el plano parlamentario, la toma en consideración de esta ley reflejó la división de la Cámara Baja. La propuesta salió adelante con el apoyo de 173 diputados, frente a los 168 votos en contra de los grupos parlamentarios Popular, Vox y UPN, mientras que el PNV optó por la abstención. Con el fin anticipado de la legislatura, el procedimiento legislativo se interrumpe, obligando a su reintroducción desde el inicio en el nuevo periodo de sesiones si los grupos así lo decidieran.
Pese a la paralización de esta medida, la legislatura que ahora concluye sí ha materializado otros avances en seguridad vial. El pasado 1 de octubre entró en vigor la reforma del Reglamento de Circulación, centrada en la protección de los usuarios vulnerables. Esta normativa ha introducido la obligatoriedad del uso del casco para usuarios de patinetes eléctricos, ha fijado en 15 años la edad mínima para manejar vehículos de movilidad personal (VMP) y ha reforzado las medidas de seguridad para los ciclistas en carretera.
Con este escenario, la reducción de la tasa de alcohol en la conducción, una de las apuestas de la Dirección General de Tráfico avalada por el Ejecutivo, se traslada a la agenda política de la próxima formación de Gobierno, quedando su aplicación definitiva supeditada a los resultados electorales y a los futuros consensos parlamentarios.


