Exceltur sitúa el crecimiento del turismo en el 3,5 % y reclama una estrategia de Estado para el sector
La actividad turística en España ha mantenido durante el periodo estival el dinamismo registrado en el primer semestre del año, con un crecimiento del 3,5 % de su Producto Interior Bruto (PIB) específico. Según los datos presentados por Exceltur, la Alianza para la Excelencia Turística, el sector elevará su aportación a la economía nacional hasta el 12,8 %, lo que supone una contribución estimada de 226.995 millones de euros al cierre del presente ejercicio.
Óscar Perelli, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, ha destacado en la rueda de prensa de resultados trimestrales que, si bien el trimestre ha sido positivo en términos de ingresos, los resultados empresariales no han seguido la misma progresión. A pesar de la incertidumbre internacional, la organización mantiene su previsión de crecimiento para el conjunto del año en el 2,7 %, fundamentada en la solidez de la demanda externa y la capacidad del sector para crecer por encima de la media de la economía española.
Desde la organización empresarial se ha hecho un llamamiento a las fuerzas políticas para que la competitividad turística se incorpore de manera prioritaria en la agenda institucional. Exceltur solicita que el turismo sea considerado una «prioridad de Estado» y reclama que la estrategia sectorial sea impulsada directamente desde la Presidencia del Gobierno. Según Perelli, la última legislatura ha mostrado «voluntad política» por parte del Ministerio del ramo, pero ha carecido de la capacidad necesaria para afrontar los retos estructurales y la transformación del modelo que el sector demanda.
En el ámbito de las infraestructuras, el lobby turístico insta a reforzar la inversión en el transporte, señalando la importancia de las actuaciones previstas en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) y la necesidad de recuperar la operatividad plena de la alta velocidad. Asimismo, proponen medidas paliativas ante el encarecimiento de la energía y el combustible, como el aplazamiento temporal del incremento de tasas y una mayor flexibilidad en las normativas europeas sobre emisiones y combustibles sostenibles.
La propuesta de Exceltur incluye también la modernización tecnológica y administrativa. La organización demanda una estrategia nacional para la implantación de la inteligencia artificial en las pequeñas y medianas empresas turísticas, así como un marco de simplificación burocrática que agilice la renovación de infraestructuras. En este contexto, subrayan la urgencia de facilitar la construcción de viviendas destinadas a los trabajadores del sector, cuya carencia afecta a la operatividad de los destinos.
Respecto a la ordenación del territorio, el sector aboga por un programa plurianual destinado a la regeneración de destinos maduros en el litoral, bajo un modelo de gobernanza que integre a la administración central, autonómica y local junto al sector privado. Esta medida se complementaría con una reforma de la financiación municipal que contemple la «población flotante» y los costes adicionales que soportan los ayuntamientos turísticos.
Finalmente, Exceltur ha incidido en la necesidad de regular el mercado del alquiler turístico para diferenciarlo claramente del alquiler de temporada, exigiendo que sea reconocido como actividad económica sujeta a IVA. En materia laboral, proponen una estrategia nacional para atraer y retener talento, reducir el absentismo y adaptar la formación profesional y universitaria a las competencias actuales que demanda el mercado turístico global.


