Fallece Maricarmen Abascal, la inquilina de 87 años desahuciada en Madrid, antes de formalizar su regreso al inmueble
Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que fue desahuciada el pasado 23 de septiembre de su vivienda en la calle Alcalde Sainz de Baranda en Madrid, falleció este miércoles. El deceso se produjo apenas veinticuatro horas antes de la fecha prevista para la firma del nuevo contrato de arrendamiento que le habría permitido regresar a su domicilio tras alcanzar un acuerdo con la propiedad, según ha informado la portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Valeria Racu.
La portavoz del sindicato detalló ante los medios de comunicación que Abascal ingresó recientemente en un centro hospitalario con un cuadro clínico de ansiedad y cansancio severo. Desde la organización vinculan el deterioro de su estado de salud al proceso judicial y administrativo que enfrentó durante los últimos años, calificándolo como un trayecto «tortuoso» que impactó directamente en su bienestar físico tras el día del lanzamiento administrativo de su vivienda.
A pesar del desenlace, Racu subrayó que la inquilina fue informada antes de fallecer sobre el éxito de las negociaciones con la empresa gestora, Urbagestión. Según el relato de la portavoz, Abascal recibió la noticia de que la propiedad había cedido a las pretensiones de reincorporación como una «victoria» personal y colectiva, tras la movilización social generada en torno a su caso en las últimas semanas.
El caso de Maricarmen Abascal ha tenido una especial resonancia en los movimientos sociales por la vivienda, donde su figura ha sido reivindicada como un símbolo de la resistencia inquilina. Desde la acampada instalada en la Puerta del Sol, la noticia ha sido recibida con pesar, mientras que el Sindicato de Inquilinas ha hecho un llamamiento a la ciudadanía en situaciones similares para que se vinculen a organizaciones de defensa del derecho a la vivienda.
En la vertiente institucional, la portavoz se refirió a la actividad parlamentaria prevista para las próximas semanas en el Congreso de los Diputados. Ante la inminente convalidación de decretos en materia de vivienda por parte de la Diputación Permanente, Racu señaló que estas medidas, aunque calificadas como «necesarias», resultan a su juicio «insuficientes» y llegan con retraso, argumentando que no habrían impedido el proceso de desahucio sufrido por Abascal.
Finalmente, la familia de la fallecida ha solicitado discreción en estos momentos y no ha trascendido información adicional sobre los próximos pasos legales o las ceremonias fúnebres. Por su parte, los movimientos sociales han anunciado que el caso de Abascal servirá de precedente y motivación para las próximas movilizaciones y la huelga general que el sindicato ha planteado en el marco de la crisis del alquiler.


