El PP acusa al Gobierno de «cinismo» por el uso político de un fallecimiento y cuestiona la gestión de Transportes
La portavoz del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz, ha calificado de «hipocresía y cinismo» la reacción del Gobierno tras el fallecimiento de una ciudadana en Madrid, identificada como Maricarmen, en el contexto de un desahucio. Muñoz ha denunciado lo que considera un intento de «sacar rédito político» de esta muerte y ha dirigido sus críticas de forma directa hacia el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, a quien ha reprochado su falta de responsabilidad en la gestión de infraestructuras y siniestros ferroviarios.
La diputada popular respondió así a las recientes acusaciones de Puente, quien señaló al Partido Popular por no sumarse al minuto de silencio convocado en la Asamblea y el Ayuntamiento de Madrid. En su intervención, Muñoz cuestionó el concepto de «maldad» empleado por el ministro, vinculándolo en cambio con la gestión gubernamental de incidentes como el descarrilamiento de Adamuz o la supuesta inacción ante los 270.000 desahucios que, según sus cifras, se han acumulado durante los ocho años de gobierno del PSOE.
Muñoz argumentó que el Ejecutivo está «exprimiendo al máximo» este suceso ante la ausencia de una «propuesta de futuro» para España. La portavoz señaló que el Gobierno no ha guardado minutos de silencio ni ha promovido manifestaciones o decretos específicos por la media de casi cien desahucios diarios que se han producido bajo el mandato de Pedro Sánchez, acusando a la izquierda de aplicar un doble rasero en función de la oportunidad política.
En el ámbito de las competencias de Transportes, la representante del PP fue especialmente crítica con la actitud del ministro Puente frente a las víctimas de accidentes ferroviarios. Muñoz censuró que el titular de la cartera se desvincule de las negligencias técnicas en reuniones oficiales y advirtió que el debate parlamentario no debería derivar hacia juicios morales de «maldad o bondad», dado el historial de gestión que arrastra la actual administración central.
Finalmente, Muñoz sentenció que esta estrategia comunicativa del Gobierno responde a una necesidad de desviar la atención sobre el empeoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos en los últimos tres años. Desde la formación popular se insiste en que las políticas públicas deben evaluarse por su eficacia y resultados, y no por el uso institucional de tragedias individuales para la confrontación partidista.


