Maíllo vincula la recuperación electoral de la izquierda al debate sobre la vivienda
El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, ha manifestado su convicción de que el espacio de la izquierda alternativa experimentará un repunte en las encuestas impulsado por el debate social sobre el acceso a la vivienda. Durante una visita institucional a Lorca (Murcia), el líder de la formación ha señalado que la movilización ciudadana en torno a esta problemática constituye un eje político favorable para sus intereses electorales, a pesar de que los sondeos actuales reflejan una tendencia a la baja para su espacio político.
Maíllo ha defendido que, aunque todavía no existe una traslación directa de este «cambio del sentido común» a las prospecciones demoscópicas, la centralidad de la vivienda en la agenda pública fortalecerá sus posiciones de cara a las elecciones generales de 2026. Según el coordinador de IU, su formación ha resultado clave en la labor del Gobierno de coalición para impulsar decretos y medidas de regulación que, según sus palabras, el sector mayoritario del Ejecutivo consideraba inviables meses atrás.
En el marco de la estrategia de movilización, Maíllo ha expresado su respaldo a la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre, cuyo eje principal será la reivindicación del derecho a la vivienda. El dirigente ha definido este paro como una movilización «transversal» orientada a la conquista de derechos. Asimismo, ha lamentado profundamente el reciente fallecimiento de una anciana de 87 años en Madrid tras ser desahuciada, un hecho que ha vinculado directamente con la actuación de los fondos de inversión en el mercado inmobiliario.
La jornada en Lorca ha contado también con la participación del concejal de IU-V, Pedro Sosa, quien ha enmarcado el encuentro en una estrategia de refuerzo del municipalismo como base de la política nacional. Sosa ha informado de que la formación ya trabaja en el diseño de un programa electoral enfocado en las necesidades de la ciudadanía, con el objetivo de movilizar al electorado de izquierdas y consolidar resultados positivos en la próxima cita con las urnas.
Con este posicionamiento, Izquierda Unida busca capitalizar el descontento social por los precios del alquiler y la falta de oferta residencial, situando la «valentía institucional» como su principal valor diferencial frente a otras opciones políticas dentro y fuera del bloque de investidura.


