Barcelona aprueba un recargo de hasta el 150% en el IBI para viviendas de uso turístico
La comisión de economía del Ayuntamiento de Barcelona ha dado luz verde este viernes a la aplicación de un recargo progresivo en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) dirigido a los propietarios de apartamentos turísticos. La medida, que contempla incrementos de entre el 50% y el 150% sobre la cuota líquida, se fundamenta en la reciente modificación de la Ley de Haciendas Locales impulsada por el Gobierno de España para municipios declarados como zonas de mercado residencial tensionado.
La propuesta ha prosperado con el respaldo de los grupos municipales del PSC, ERC y Barcelona en Comú, mientras que Junts per Catalunya ha optado por la abstención. Por su parte, el Partido Popular y Vox han votado en contra de la iniciativa. Tras este trámite en comisión, el Consistorio prevé elevar la modificación a un pleno extraordinario la próxima semana para su aprobación inicial, quedando la ratificación definitiva pendiente de la sesión ordinaria de diciembre.
El sistema de gravamen aprobado se estructurará en tres tramos en función del número de licencias que ostente cada titular. Los propietarios de una única vivienda turística afrontarán un recargo del 50% sobre la cuota del impuesto. Para aquellos que posean dos o tres inmuebles, el incremento será del 100%, mientras que los titulares de cuatro o más viviendas de uso turístico deberán abonar un recargo máximo del 150%. Según el calendario previsto, el primer devengo de esta tasa adicional se producirá el 31 de diciembre de 2027.
La aplicación de este recargo se sustenta en uno de los decretos sobre vivienda aprobados recientemente por el Ejecutivo central en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el cual otorga potestad a los ayuntamientos para incrementar la presión fiscal sobre esta actividad en zonas tensionadas. No obstante, la norma estatal todavía debe superar el trámite de validación en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados para consolidar su vigencia jurídica.
En la actualidad, Barcelona cuenta con 10.627 permisos activos para apartamentos turísticos. La distribución de la propiedad revela una alta concentración en el sector: el 60% de estas licencias (6.077 unidades) pertenece a titulares que gestionan cuatro o más viviendas. Un 30% corresponde a propietarios de un solo inmueble, mientras que el 10% restante está vinculado a titulares de dos o tres departamentos.
Esta medida fiscal se alinea con la hoja de ruta del gobierno municipal liderado por Jaume Collboni, que mantiene su firme intención de suprimir la totalidad de las licencias de viviendas turísticas en la ciudad para el año 2028. El Ayuntamiento ha optado por no desarrollar el planeamiento urbanístico que permitiría la continuidad de estas licencias bajo el nuevo marco normativo de la Generalitat de Cataluña, con el objetivo de reintegrar estos inmuebles al mercado de alquiler residencial convencional.
Desde el sector privado, la patronal Apartur ha señalado que la propiedad de estos 10.000 pisos se reparte entre unos 5.000 titulares. Si bien la media se sitúa en dos inmuebles por propietario, el registro municipal identifica situaciones heterogéneas que incluyen desde pequeños particulares hasta sociedades y grupos familiares que gestionan más de 200 propiedades, así como empresarios del sector hotelero que operan edificios completos bajo esta modalidad.


