Clavijo advierte de un nuevo «brote migratorio» en Canarias y critica la falta de respuesta del Gobierno central
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha alertado este lunes sobre el inicio de un nuevo «brote migratorio» en el archipiélago, tras registrarse la llegada de más de 3.800 personas en apenas mes y medio. Durante su comparecencia ante los medios previa a los actos de la Fiesta Nacional, el mandatario autonómico expresó su preocupación ante lo que define como una «ausencia de reacción» por parte del Ejecutivo central para abordar la situación en las islas.
Según explicó Clavijo, la actual tendencia migratoria es consecuencia de diversos factores geopolíticos, entre los que destacó la situación en Ceuta y el desplazamiento de los efectivos de seguridad de Marruecos hacia el norte. Esta coyuntura, advirtió el presidente canario, ha derivado en un incremento de los flujos hacia la ruta canaria, tal como el Gobierno regional venía señalando desde las reuniones mantenidas en junio para la aplicación del nuevo pacto migratorio europeo.
El jefe del Ejecutivo autonómico subrayó el temor de que el cierre del año 2024 presente cifras similares a las del ejercicio anterior, cuando las costas canarias recibieron a 47.000 personas. En este sentido, Clavijo lamentó que, a pesar de las advertencias previas y la reactivación de las rutas, la respuesta institucional desde Madrid no se haya materializado en acciones preventivas o de refuerzo suficientes para gestionar el repunte de llegadas.
En relación con el nuevo Pacto sobre Migración y Asilo de la Unión Europea, el presidente canario señaló que el escenario podría volverse «todavía más complicado» para las regiones fronterizas. Clavijo advirtió que el enfoque de retención que busca la normativa comunitaria en los territorios periféricos amenaza con recrudecer la presión sobre las infraestructuras y recursos del archipiélago.
Finalmente, el mandatario recordó que la gestión migratoria requiere de una coordinación efectiva y de la asunción de responsabilidades por parte de todas las administraciones implicadas, especialmente en un contexto donde los cambios en los flujos migratorios africanos impactan de manera directa en la frontera sur de España.


