Feijóo sitúa el foco en las políticas del Gobierno y pide «respeto» por la representatividad de Vox
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha marcado este martes las líneas estratégicas de su formación al asegurar que el adversario político no es Vox, sino las políticas desarrolladas por el Gobierno de Pedro Sánchez. En una entrevista concedida a esRadio, el líder de la oposición ha reclamado «respeto» para la formación presidida por Santiago Abascal, recordándole su condición de tercera fuerza política en el país y su plena legitimidad democrática emanada de las urnas.
Feijóo ha defendido la necesidad de reconocer los resultados electorales y ha evitado la confrontación directa con Vox, centrando sus críticas en la gestión del Ejecutivo central. Según el dirigente popular, el presidente Sánchez busca «agitar las calles» ante la dificultad de interactuar con la ciudadanía de forma directa, al tiempo que ha subrayado que los indicadores sociales, como los «97 desahucios diarios», invalidan cualquier pretensión del Gobierno de dar lecciones de gestión o ética política.
En relación con el clima social actual, el líder del PP ha afirmado que la ciudadanía percibe la necesidad de un relevo en el Palacio de la Moncloa. «La gente está enchufada y quiere cambio», ha señalado, aunque ha advertido de que la victoria electoral solo se consolida en el momento de la votación, instando a su formación a mantener la intensidad de cara a los próximos compromisos con las urnas.
Durante la intervención, el presidente del Partido Popular también se ha pronunciado sobre la reciente decisión del Tribunal Supremo referente a la ‘ley de nietos’. El alto tribunal ha mantenido la medida cautelar que frena la instrucción de Sofía Puente, lo que impide que 163.000 residentes en el extranjero puedan ejercer el voto sin acreditar debidamente su condición de descendientes de exiliados, tal como estipula la Ley de Memoria Democrática.
Para Feijóo, esta resolución judicial es un aval a la seguridad jurídica frente a intentos de modificar los procedimientos electorales mediante instrucciones administrativas. El dirigente gallego ha pedido a los ciudadanos que «no se dejen engañar» y ha enfatizado que el acceso a la nacionalidad y al sufragio debe cumplir estrictamente con los requisitos legales vigentes, evitando atajos que puedan comprometer la transparencia del proceso.
Este posicionamiento refuerza la estrategia del Partido Popular de presentarse como una alternativa institucional sólida, buscando aglutinar el descontento social hacia Sánchez mientras normaliza su relación de respeto parlamentario con el resto de fuerzas de la derecha, sin renunciar a su propio perfil político de cara a una futura cita electoral.


