El Rey reafirma la soberanía de Ceuta como «indiscutible» y apela a la unidad institucional
El Rey Felipe VI ha subrayado este lunes en Ceuta que la soberanía y la integridad territorial de España son «indiscutibles» y «no son negociables». Durante su primera visita oficial a la ciudad autónoma como monarca, el jefe del Estado ha ofrecido un discurso de marcado perfil institucional en el que ha calificado a Ceuta y Melilla como partes «irrenunciables» de la nación, al tiempo que ha exigido el retorno de quienes accedieron de forma irregular a territorio español el pasado mes de julio.
En un acto marcado por la reciente crisis fronteriza, Don Felipe ha incidido en que la defensa de la integridad territorial es una obligación del Estado ante cualquier riesgo. El monarca ha vinculado la estabilidad de la ciudad con la de toda la Unión Europea, recordando que la frontera ceutí es, a todos los efectos, una responsabilidad común de los países miembros. «Cualquier amenaza que sufra Ceuta es una amenaza al conjunto de la UE», ha aseverado ante las autoridades locales y nacionales presentes.
Respecto a la gestión migratoria, el jefe del Estado ha defendido la aplicación de los cauces legalmente establecidos para la devolución de los ciudadanos que entraron de manera irregular. Felipe VI ha puntualizado que, si bien deben prevalecer los derechos y el trato humanitario durante su estancia en los centros de acogida, el principio fundamental debe ser el regreso a sus lugares de origen «lo antes posible», exigiendo asimismo un respeto escrupuloso a las normas de convivencia y al Estado de Derecho.
En el plano diplomático, el Rey ha manifestado la voluntad del Reino de España de mantener una relación de «buena vecindad» con el Reino de Marruecos. No obstante, ha condicionado este vínculo a la existencia de una confianza y respeto mutuos, así como a una colaboración basada en la buena fe por ambas partes para garantizar la estabilidad y la paz en la región. Esta relación, según ha expuesto, debe ser de provecho mutuo pero siempre partiendo de la integridad de las fronteras españolas.
Felipe VI también ha hecho un llamamiento explícito a la «unidad institucional» sin fisuras entre las administraciones locales, el Gobierno central, las fuerzas políticas y la propia Corona. El monarca ha destacado el papel de los servidores públicos, mencionando expresamente a la Policía Nacional, Guardia Civil, Fuerzas Armadas y servicios sanitarios, a quienes ha agradecido su «temple y coraje» durante los episodios de presión migratoria vividos este verano.
Finalmente, el Rey ha enviado un mensaje de «serenidad y confianza» a la ciudadanía ceutí, garantizando que el Estado no dejará a la ciudad «sola ni indefensa». Tras rendir tributo a las personas fallecidas durante la crisis fronteriza, Don Felipe ha concluido su intervención reafirmando el compromiso «pleno, permanente e inequívoco» de la Corona con el futuro y la convivencia en Ceuta.


