El índice de referencia para la actualización de alquileres alcanza un máximo histórico del 2,54 % en septiembre
Los contratos de arrendamiento de vivienda sujetos a revisión durante el presente mes de septiembre experimentarán un incremento del 2,54 %, según los datos oficiales publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra representa el porcentaje más elevado registrado por el índice de referencia desde que comenzara su serie histórica en noviembre de 2024, superando por primera vez el umbral del 2,5 %.
El indicador ha experimentado un avance de 0,09 puntos porcentuales respecto al mes de agosto, cuando se situó en el 2,47 %. Con este repunte, el índice de actualización de alquileres encadena siete meses consecutivos por encima de la barrera del 2,4 %, consolidando una tendencia alcista en un marco macroeconómico condicionado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y su impacto directo en los precios de la energía.
Este índice de referencia es de aplicación específica para los contratos de vivienda firmados tras la entrada en vigor de la Ley por el Derecho a la Vivienda, el 25 de mayo de 2023. La normativa actual delegó en el INE la creación de este mecanismo con el fin de proporcionar un marco de actualización estable y desvinculado de la volatilidad del Índice de Precios de Consumo (IPC), evitando así incrementos excesivos en las rentas de alquiler en periodos de alta inflación.
En el contexto económico general, el INE ha situado la tasa anual del IPC de septiembre en el 4,9 %, su nivel más alto desde febrero de 2023. Este incremento responde fundamentalmente al encarecimiento de los carburantes derivado de la inestabilidad energética internacional. Por su parte, la inflación subyacente —que excluye de su cálculo los alimentos no elaborados y los productos energéticos— se situó en el 3,1 % interanual al cierre del mes de septiembre.
La evolución del índice de referencia ha mostrado fluctuaciones constantes desde su creación, registrando valores que oscilaron entre el 1,9 % en mayo de 2025 y el 2,49 % en julio de ese mismo año, hasta alcanzar el máximo actual. Históricamente, las actualizaciones de los contratos de arrendamiento se vinculaban de forma mayoritaria al IPC. No obstante, a partir de abril de 2022 y tras el choque inflacionario provocado por la invasión de Ucrania, el Gobierno intervino el mercado limitando las subidas al 2 % inicial y, posteriormente, fijando un tope del 3 % para el ejercicio 2024, antes de la plena operatividad del nuevo índice estadístico.
Con la publicación de estos datos, el sistema de actualización de rentas completa un nuevo ciclo de ajuste al alza, reflejando la persistencia de las presiones inflacionistas en los costes de vida y los servicios básicos, a pesar de los mecanismos de contención previstos en la legislación vigente.


