sábado, octubre 17, 2026
InicioEspañaFragatas marroquíes apagaron el GPS durante el asalto a Ceuta

Fragatas marroquíes apagaron el GPS durante el asalto a Ceuta

La Marina de Marruecos desactivó la geolocalización de sus buques principales durante la crisis de Ceuta

Los tres buques de guerra más significativos de la Marina Real de Marruecos mantuvieron apagados sus sistemas de geolocalización por satélite AIS (Sistema de Identificación Automática) durante los días en que se produjo la entrada masiva de personas en la ciudad autónoma de Ceuta. Esta maniobra técnica dificultó el seguimiento por parte de los servicios de vigilancia españoles mientras las unidades navales alauíes navegaban en aguas próximas a la jurisdicción española.

Las unidades implicadas en esta desconexión de señales de seguridad marítima fueron las fragatas Mohamed VI y Hassan II, así como la corbeta Tarik Ben Ziyad. La tecnología AIS, que combina receptores GPS con transmisores VHF para informar sobre la posición, rumbo y velocidad, es fundamental para la prevención de colisiones y la coordinación del tráfico marítimo internacional. Durante el periodo crítico de la crisis, estas señales permanecieron inactivas, según han confirmado fuentes de seguridad.

La persistencia de las maniobras navales marroquíes en las inmediaciones de Ceuta, que se prolongaron más allá del inicio de la crisis migratoria, motivó una respuesta operativa del Ministerio de Defensa de España. El 4 de agosto, el buque de acción marítima (BAM) Rayo fue desplegado en la zona para reforzar las labores de control y seguridad. A este despliegue se sumaron posteriormente el buque Tornado y las fragatas Santa María y Navarra, con el objetivo de aumentar la capacidad de vigilancia en el litoral.

Informes técnicos señalan que la proximidad de las embarcaciones de ambos países estuvo cerca de provocar una colisión accidental. Esta situación llevó a mandos de la Armada española a establecer contacto directo con sus contrapartes en Rabat para solicitar el cese de las maniobras que se realizaban sin la debida autorización de paso en aguas españolas. Las fragatas marroquíes involucradas operaban principalmente desde la base naval de Ksar Sghir, situada estratégicamente en el Estrecho de Gibraltar.

En paralelo a los movimientos navales, se ha registrado una intensa actividad de inteligencia y despliegue aéreo por parte del Reino de Marruecos. Los satélites espía militares Mohamed VI-A y Mohamed VI-B realizaron hasta once pasadas sobre la zona de conflicto durante los días de máxima tensión. Asimismo, se detectó la presencia de cazas F-16 realizando ejercicios a baja cota cerca de Melilla y el uso de drones de vigilancia fronteriza que llegaron a interferir con las trayectorias de aproximación de vuelos civiles en la ciudad autónoma.

El despliegue de la Armada española, inicialmente interpretado como una medida de carácter preventivo, se revela ahora como una respuesta institucional a una serie de incursiones y maniobras no comunicadas. La situación de presión sobre los medios del Estado obligó a una coordinación estrecha entre las unidades terrestres encargadas de la seguridad ciudadana y los medios marítimos destinados a garantizar la soberanía en las aguas territoriales.

RELATED ARTICLES

Most Popular

Recent Comments