El PSOE cierra filas con Montse Mínguez tras su dimisión como portavoz del partido
La plana mayor del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha manifestado este sábado su respaldo unánime a Montse Mínguez, quien ha presentado su renuncia como portavoz de la formación. En el marco del Comité Federal celebrado en Madrid, diversos dirigentes han lamentado la salida de la diputada, atribuyéndola al clima de hostilidad política actual y defendiendo su integridad frente a las informaciones publicadas sobre las actividades empresariales de su pareja.
El portavoz del grupo socialista en el Congreso de los Diputados, Patxi López, ha expresado su «enorme tristeza» por la dimisión, señalando que la presión ejercida sobre Mínguez ha terminado por afectar su situación personal. López ha defendido con firmeza la gestión de la exportavoz, asegurando que «nunca» utilizó su posición parlamentaria ni su voto para favorecer intereses privados. Según el portavoz, la trayectoria de Mínguez se ha caracterizado por la defensa de la vivienda pública y el control de los fondos de inversión, rechazando cualquier vinculación entre su actividad política y los negocios inmobiliarios de su entorno.
Por su parte, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha calificado a Mínguez como una «excelente portavoz» y una «mujer valiente» que siempre actuó bajo los principios del partido. Torres ha denunciado que la política atraviesa un periodo en el que «parece que todo vale», lamentando que los ataques se dirijan al ámbito familiar de los cargos públicos. El ministro ha compartido su propia experiencia como receptor de críticas que afectan al entorno personal, subrayando que este tipo de estrategias buscan el agotamiento de los representantes políticos.
En la misma línea se ha pronunciado la secretaria general del PSOE de Aragón y exministra, Pilar Alegría, quien ha trasladado su reconocimiento y respeto por la decisión adoptada. Alegría ha destacado la «dureza» que supone este caso desde el punto de vista humano, advirtiendo sobre los «sinsabores» que plantea la actividad pública cuando se traspasan los límites de la crítica política para incidir en la esfera privada.
La renuncia de Montse Mínguez se produce tras la polémica generada por los negocios de su pareja, un hecho que la dirigencia socialista ha enmarcado dentro de una campaña de «crueldad» mediática y política. A pesar de su dimisión del cargo orgánico, los líderes del partido han coincidido en señalar que su salida es consecuencia del desgaste personal y no de una falta de probidad en el ejercicio de sus funciones institucionales.


