Más de cincuenta menores migrantes pernoctan ante la Jefatura de Policía de Ceuta tras un operativo de desalojo
Un grupo de más de cincuenta menores extranjeros no acompañados ha pasado la noche a la intemperie frente a la Jefatura Superior de Policía de Ceuta, en el Paseo de Colón, a la espera de completar los trámites de filiación necesarios para su ingreso en los centros de acogida de la Ciudad Autónoma. Los jóvenes forman parte del contingente de más de 200 menores que fueron retirados este domingo de diversos asentamientos en el marco de un dispositivo especial de la Policía Nacional.
El operativo policial, que se desarrolló en zonas como las barriadas de Los Rosales, el Poblado de Regulares y las naves del Tarajal, resultó en la localización de aproximadamente 500 personas migrantes, de las cuales casi la mitad eran menores de edad. Según informó la Delegación del Gobierno, los jóvenes fueron trasladados en autobuses hasta las dependencias policiales bajo condiciones climatológicas adversas para proceder a su identificación y posterior derivación a los recursos asistenciales de la ciudad.
Durante la mañana de este lunes, los menores permanecían en el exterior de la comisaría bajo vigilancia policial y acompañados por representantes de organizaciones no gubernamentales. Los agentes han organizado la entrada de los jóvenes en grupos reducidos de diez personas para agilizar las labores de identificación, un paso previo e indispensable para su distribución en alguno de los once centros de menores dependientes de la Ciudad Autónoma, que en la actualidad gestiona la atención de más de 3.000 niños y adolescentes.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha comparecido este lunes en el Palacio Autonómico para valorar la situación, asegurando que el traslado a los centros de acogida podría haberse realizado de forma inmediata sin necesidad de que los menores pernoctaran en la vía pública. Vivas ha explicado que la normativa permite que el triaje y las comprobaciones de identidad se lleven a cabo una vez que los menores ya se encuentran bajo el sistema de protección de la Ciudad, dado que actualmente existe capacidad logística para su recepción.
En el plano institucional, el jefe del Ejecutivo ceutí ha expresado su disconformidad con las recientes declaraciones del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien instó a la Ciudad Autónoma a cumplir con sus responsabilidades en materia de acogida. El presidente autonómico ha recordado que la presión migratoria actual deriva de una crisis fronteriza que, a su juicio, debe ser gestionada y evitada por el Gobierno de la Nación en el ejercicio de sus competencias de control de fronteras.
Vivas también ha cuestionado la eficacia de los procesos de reagrupación familiar con Marruecos, señalando una disparidad entre los objetivos declarados por el Ejecutivo central y la realidad administrativa. Según los datos facilitados por la Ciudad, únicamente se han iniciado 160 expedientes de repatriación de un volumen total de menores que oscila entre los 3.500 y 4.000, instando al Gobierno central a aprovechar la fluidez de las relaciones diplomáticas con el reino alauita para agilizar estos procedimientos.
Mientras se completan los trámites de filiación, los recursos de acogida de la Ciudad Autónoma se mantienen en niveles de ocupación elevados, con una parte significativa de la población migrante aún pendiente de ser integrada en el sistema oficial de protección o de ver resuelta su situación administrativa en territorio español.


