España alcanza su mínimo histórico en tabaquismo pero registra un repunte en el consumo de alcohol
El consumo diario de tabaco en España ha descendido hasta el 15,4% de la población de 15 años o más, marcando el nivel más bajo de la serie histórica, según los resultados de la Encuesta de Salud de España 2025 (ESdE 2025). El informe, elaborado conjuntamente por el Ministerio de Sanidad y el Instituto Nacional de Estadística (INE), revela una reducción de este hábito a menos de la mitad desde 1993, cuando la prevalencia se situaba en el 32,1%. Sin embargo, estos datos contrastan con un incremento en el consumo intensivo de alcohol y un repunte en las tasas de exceso de peso infantil.
La tendencia a la baja en el tabaquismo ha sido especialmente notable entre los hombres y la población joven, aunque persisten brechas de género y clase social. Actualmente, el 18,4% de los hombres fuma a diario frente al 12,6% de las mujeres. La desigualdad socioeconómica es determinante en este indicador: entre los varones de los grupos menos favorecidos, la prevalencia alcanza el 26,6%, mientras que en las clases más favorecidas desciende hasta el 8,8%. Por comunidades autónomas, Extremadura lidera el consumo diario con un 18,9%, mientras que la Ciudad Autónoma de Ceuta presenta la cifra más baja con un 10,8%.
En el ámbito de las nuevas modalidades de consumo, el uso de cigarrillos electrónicos se sitúa en el 1,4% y el tabaco calentado en el 1,6%, con una presencia más acusada entre el grupo de edad de 15 a 24 años. A pesar de la caída del tabaco tradicional, el 56,3% de los ciudadanos afirma no haber fumado nunca, mientras que un 25,4% de la población se define como exfumadora.
Por el contrario, los indicadores de consumo de alcohol muestran una evolución ascendente respecto a 2023. El 35,1% de la población consume alcohol semanalmente y el 8,9% lo hace de forma diaria. Resulta especialmente significativo el incremento del consumo intensivo —definido como la ingesta elevada en cortos periodos de tiempo—, que ha subido 2,4 puntos hasta situarse en el 10,2%. Esta práctica es particularmente frecuente entre los jóvenes de 25 a 34 años, donde el 28,7% de los hombres y el 22,2% de las mujeres reconocen este patrón al menos una vez al mes. Navarra es la región con mayor incidencia de consumo intensivo (14,3%).
Respecto a los hábitos de vida, el sedentarismo durante el tiempo de ocio continúa su descenso y afecta ya solo al 24,8% de la población. No obstante, se mantiene una brecha de género significativa, siendo las mujeres más sedentarias (28,5%) que los hombres (21%). En paralelo, la práctica de actividad física semanal ha crecido, alcanzando al 64,1% de los varones y al 55,1% de las mujeres. En la población infantil, preocupa el aumento del tiempo frente a pantallas: el 76,7% de los menores de entre 10 y 14 años pasa al menos una hora diaria frente a un dispositivo durante su tiempo libre.
La alimentación muestra una recuperación moderada en el consumo de productos frescos, con un 58% de la población que ingiere fruta a diario y un 36% que hace lo propio con verduras y hortalizas. Al igual que con el tabaco, la dieta está condicionada por la posición social: el consumo de refrescos azucarados es casi cinco veces superior en las clases menos favorecidas (8,5%) respecto a las más favorecidas (1,8%).
Finalmente, la encuesta advierte sobre la cronificación del exceso de peso en la sociedad española. La obesidad afecta al 17,2% de los adultos y el sobrepeso al 37,2%. En la población menor de edad (2 a 17 años), el exceso de peso ha vuelto a aumentar tras el paréntesis de 2023, situándose en el 28,1% en niños y el 22,4% en niñas. Canarias (21,8%) y Castilla-La Mancha (20,8%) registran las mayores tasas de obesidad adulta, mientras que La Rioja presenta la prevalencia más baja del país con un 13,3%.


