Almeida condena los incidentes contra Ayuso y advierte de que «no habrá paz para los violentos»
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha manifestado este lunes su firme rechazo ante las recientes movilizaciones y el «escrache» sufrido por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Tras la reunión del Comité Ejecutivo de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI), el regidor madrileño ha calificado de «incompatible con la democracia» el bloqueo de 70 minutos que impidió a la jefa del Ejecutivo autonómico abandonar un edificio oficial, atribuyendo estas acciones a una estrategia de «polarización y odio» promovida por sectores de la izquierda.
Martínez-Almeida ha endurecido su discurso frente a lo que considera una escalada de tensión en las calles de la capital. En alusión directa a las declaraciones de la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, el alcalde ha asegurado que «no habrá paz para los violentos en Madrid», garantizando que desde la administración municipal no se dará «tregua» ni «cobijo» a quienes intenten quebrar la convivencia ciudadana mediante lo que definió como algaradas violentas.
Durante su intervención, el primer edil ha hecho un llamamiento al respeto por el Estado de Derecho, especialmente en el actual contexto electoral. Según el alcalde, las protestas registradas en los últimos días no representan el sentir de la sociedad madrileña, la cual, a su juicio, no comprende que una representante pública sea coaccionada en el ejercicio de sus funciones. Almeida ha defendido que la legitimidad democrática reside en las urnas y no en la ocupación del espacio público mediante métodos intimidatorios.
En relación con la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el alcalde ha mostrado su respaldo unánime a la Policía frente a las críticas recibidas por las cargas en concentraciones educativas. Martínez-Almeida ha señalado que, en un sistema de garantías, cualquier posible exceso policial debe dirimirse en los juzgados y no ante la Delegación del Gobierno. «La Policía hizo lo que tenía que hacer frente a manifestantes violentos», ha aseverado, matizando que esta actitud no fue generalizada en todos los asistentes.
Asimismo, el regidor ha criticado la permanencia de una acampada en la Puerta del Sol, calificándola de «ilegal» y contrastando el tratamiento de esta situación con la que se daría en el Palacio de la Moncloa. Almeida ha cuestionado la falta de medidas contundentes por parte del Gobierno de España para asegurar el funcionamiento institucional de la Comunidad de Madrid, sugiriendo que la respuesta gubernamental sería distinta si el afectado por las protestas fuera el presidente Pedro Sánchez.
Finalmente, el alcalde ha reiterado que el Ayuntamiento de Madrid mantendrá una postura de firmeza institucional frente a la violencia. Ha insistido en que su administración responderá con «convivencia» y que no se dejará «achantar» por las presiones de grupos que, según sus palabras, buscan sustituir el debate político y el respeto a las instituciones por el amedrentamiento en la vía pública.


