El 90% de los consumidores en España sistematiza la comparación de precios ante el encarecimiento del coste de vida
Nueve de cada diez consumidores en España han incorporado la comparación de precios como una práctica habitual antes de realizar cualquier compra, según revela el estudio «El valor de comparar: decisiones de compra y ahorro en los hogares en España», elaborado por Ipsos para Amazon. El informe destaca una transformación estructural en los hábitos de consumo, impulsada por una percepción casi unánime (95%) sobre el incremento del coste de la vida durante el último año.
La presión inflacionaria ha modificado las prioridades en el punto de venta, llevando al 80% de la población a prestar mayor atención al precio que en ejercicios anteriores. De acuerdo con los datos presentados, el 39% de los encuestados sitúa el aumento de los precios por encima del 15%. Esta situación ha consolidado la búsqueda de eficiencia: seis de cada diez consumidores aseguran comparar importes «siempre o casi siempre», una tendencia que se intensifica en el segmento de edad comprendido entre los 26 y 45 años, donde la frecuencia de comparación alcanza el 66%.
El canal digital se posiciona como una herramienta estratégica para la contención del gasto. El 44% de los españoles considera que el comercio electrónico facilita el ahorro en las compras habituales, una percepción que se eleva hasta el 53% entre los jóvenes de 18 a 25 años. No obstante, este proceso de optimización requiere una inversión de tiempo considerable: la mitad de los usuarios dedica entre 5 y 20 minutos por compra a consultar un promedio de tres tiendas online, mientras que un 25% de los consumidores extiende esta búsqueda más allá de los 20 minutos para asegurar el mejor precio disponible.
Desde la perspectiva sectorial, la moda y la tecnología lideran el ranking de categorías con mayor actividad de comparación (45%), seguidas muy de cerca por la alimentación y los productos de supermercado (43%). El estudio detecta diferencias generacionales significativas en los objetivos de ahorro: mientras los menores de 25 años se centran en moda y videojuegos, los mayores de 65 años presentan los índices más altos de comparación en productos de primera necesidad, como alimentación (54%) y artículos de limpieza para el hogar (27%).
Ana Sánchez-Jauregui, directora de Consumo en Amazon.es, señaló durante la presentación de los resultados que la compañía ha implementado sistemas de comparación automática para igualar o mejorar los precios de mercado en más de un millón de productos. «Creemos que los clientes no deberían tener que elegir entre comodidad y buen precio», afirmó la directiva, subrayando que la transparencia en la fijación de precios aumenta la confianza del 93% de los consumidores. Esta política se aplica también a categorías críticas como Amazon Fresh, incluyendo alimentos frescos como frutas, carnes y verduras.
El análisis se integra en la iniciativa «La Academia del Ahorro», un foro de seguimiento de tendencias de consumo que, en esta edición, contó con la participación de Miguel Ángel Ruiz, presidente de la Asociación Española de Consumidores, y Pablo Foncillas, consejero y profesor de escuela de negocios. Entre las conclusiones finales, los expertos coincidieron en que el ahorro no implica necesariamente una renuncia a la calidad, ya que esta sigue siendo el factor determinante para el 57% de los compradores, ligeramente por encima del precio final (55%) y la confianza en el establecimiento (31%).
Finalmente, el informe concluye que la comparación sistemática no solo permite ahorros estimados de entre el 5% y el 10% por transacción, sino que genera una mayor sensación de control financiero en los hogares. El 44% de los participantes en el estudio sostiene que la transparencia informativa por parte de las tiendas facilita la toma de decisiones responsables y ayuda a planificar un consumo más racional ante el actual contexto macroeconómico.


