Los actores Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias oficializan su relación durante una estancia en Sigüenza
Los intérpretes Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias han confirmado de manera pública su relación sentimental tras meses de discreción mediática. La pareja ha sido localizada en la localidad de Sigüenza, provincia de Guadalajara, donde han disfrutado de un periodo de descanso aprovechando un receso en sus respectivos compromisos profesionales en el teatro y la industria televisiva.
La estancia en el municipio guadalajareño, donde se alojaron en un establecimiento hotelero ubicado en un antiguo molino harinero del siglo XIV, ha servido para ratificar un vínculo que comenzó a finales del pasado mes de abril. En aquel momento, diversas publicaciones especializadas captaron las primeras imágenes de los actores en Madrid, lo que generó un intenso debate en la crónica social debido a la diferencia de edad de 22 años entre ambos.
Durante su visita a la Ciudad del Doncel, Sánchez-Gijón y Iglesias se mostraron con naturalidad en espacios públicos, compartiendo paseos y visitas gastronómicas. Este comportamiento supone un cambio de estrategia frente al hermetismo mostrado en meses anteriores, cuando Iglesias evitó realizar declaraciones explícitas sobre su vida privada en comparecencias ante los medios, limitándose a defender su derecho a la intimidad y su carácter pasional ante los imprevistos personales.
El nexo entre los dos actores se remonta a la serie de televisión «Velvet», estrenada en el año 2014. En aquella producción de ficción, Sánchez-Gijón interpretaba a la jefa de taller Blanca Soto, mientras que Iglesias encarnaba a un vendedor con quien su personaje mantenía una relación sentimental. Doce años después del inicio de aquel rodaje, la narrativa de ficción ha trascendido a la realidad profesional y personal de los protagonistas.
En el ámbito profesional, Aitana Sánchez-Gijón, de 57 años, continúa con la representación de la obra teatral «Malquerida». Por su parte, Maxi Iglesias, de 35 años, se encuentra inmerso en la promoción de «Ella, maldita alma», su último proyecto de ficción para la pequeña pantalla. Ambos han retomado sus agendas en la capital tras este paréntesis que pone fin a las especulaciones sobre la estabilidad de su relación.


