Fallece el actor estadounidense Tom Skerritt a los 93 años
El reconocido actor estadounidense Tom Skerritt, figura emblemática de la cinematografía de Hollywood y ganador de un premio Emmy, falleció el pasado miércoles a los 93 años de edad. Según informó la revista especializada People, el deceso se produjo por causas naturales en el entorno familiar del intérprete, cuya trayectoria profesional abarcó más de seis décadas de éxitos en cine y televisión.
A través de un comunicado oficial remitido por su familia, sus allegados destacaron la dimensión humana del artista más allá de su proyección pública. «Si bien el mundo conoció a Tom por su destacada carrera como actor, nosotros lo conocimos por su humor, su curiosidad, su sabiduría, su generosidad y el amor que trajo a nuestras vidas», reza el escrito difundido este jueves.
Nacido el 25 de agosto de 1933 en Detroit, Michigan, Skerritt sirvió en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos antes de iniciar su formación en literatura inglesa en Los Ángeles. Su debut cinematográfico se produjo en 1962 con la cinta bélica War Hunt. No obstante, el punto de inflexión en su carrera llegó en 1970 con su interpretación del capitán Duke Forrest en M*A*S*H, la sátira de Robert Altman que le otorgó visibilidad internacional.
Durante la década de los setenta y ochenta, Skerritt consolidó su estatus en la industria con personajes memorables en producciones de alto impacto cultural. Destacan su papel como el capitán Dallas en el clásico de ciencia ficción Alien (1979) y su interpretación del comandante Mike ‘Viper’ Metcalf en la taquillera Top Gun (1986), donde compartió protagonismo con Tom Cruise.
En el ámbito de la televisión, el intérprete alcanzó la excelencia crítica en 1993 al recibir el premio Emmy al mejor actor principal en una serie dramática. El galardón reconoció su trabajo en Picket Fences, donde encarnó al sheriff Jimmy Brock, consolidando su reputación como uno de los actores de carácter más sólidos de su generación.
Al veterano actor le sobreviven su esposa, Julie Tokashiki, y sus cinco hijos: Andy, Erin, Matt, Colin y Emiko. Su fallecimiento marca el cierre de una etapa para el cine contemporáneo, dejando un legado de interpretaciones marcadas por la sobriedad y la versatilidad profesional.


