Cinco detenidos y siete policías heridos en Zaragoza tras las protestas por la presencia de Vito Quiles
La Jefatura Superior de Policía Nacional en Aragón ha informado este viernes de la detención de cinco personas como presuntas responsables de delitos de atentado contra agentes de la autoridad y desórdenes públicos. Los arrestos se produjeron durante la tarde del jueves en Zaragoza, en el marco de una manifestación convocada en rechazo a la visita del comunicador Vito Quiles a la capital aragonesa. El balance de los incidentes incluye asimismo a siete agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) heridos de carácter leve.
Los hechos tuvieron lugar en las inmediaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza, punto de encuentro de la movilización ciudadana. La protesta había sido convocada por la Coordinadora Antifascista de Zaragoza bajo la premisa de manifestar su rechazo a la presencia de Quiles, quien tenía previsto un acto dentro de su gira denominada «Mafia o Patria», con motivo de los próximos procesos electorales de noviembre.
La tensión escaló durante el despliegue de seguridad, resultando en los enfrentamientos que derivaron en las detenciones mencionadas. Según fuentes policiales, los agentes lesionados pertenecen a las unidades operativas encargadas de mantener el orden público durante el desarrollo de la concentración, que comenzó una hora antes del evento programado por el comunicador.
Días antes del suceso, la Universidad de Zaragoza ya se había pronunciado sobre la celebración de dicho acto en sus instalaciones. La institución académica emitió un comunicado oficial en el que denegaba el uso de sus campus para este fin, incidiendo en la necesidad de «preservar la neutralidad institucional» de los centros universitarios ante la proximidad de las elecciones generales del 29 de noviembre.
En su resolución, el rectorado recordó que las infraestructuras de la universidad deben mantenerse exclusivamente al servicio de la docencia, la investigación y la transferencia de conocimiento. De este modo, la institución buscó garantizar la convivencia de la comunidad universitaria y evitar que sus sedes funcionen como altavoces de carácter político o electoral ajenos a la actividad académica reglada.
Tras los altercados, las fuerzas de seguridad mantienen las diligencias abiertas para el esclarecimiento total de los hechos, mientras que los cinco detenidos permanecen a disposición judicial. La situación en el entorno de la universidad recuperó la normalidad tras la disolución de los grupos concentrados al finalizar la jornada del jueves.


