Miguel Ríos analiza la evolución social y la política fiscal en su última comparecencia pública
El cantante Miguel Ríos ha reflexionado sobre la transformación sociocultural de España, el valor de los servicios públicos y la vigencia de los principios democráticos durante una reciente intervención en el programa televisivo ‘Salvados’. El artista, que a sus 82 años se encuentra en plena gira de despedida titulada ‘El Último Vals’, abordó su trayectoria personal vinculándola a su compromiso político y a la necesidad de mantener la conciencia de clase pese al éxito profesional alcanzado en la industria musical.
En el ámbito de la igualdad de género, Ríos analizó las estructuras patriarcales imperantes durante la etapa franquista en la que se formó. El intérprete granadino reconoció haber recibido una educación marcada por el machismo de la época, que limitaba el acceso de las mujeres a la formación académica en favor de roles domésticos tradicionales. Al respecto, el músico realizó un ejercicio de autocrítica sobre los «restos de una educación nefasta», abogando por un proceso continuo de concienciación para combatir lo que calificó como una lacra social.
Respecto a la gestión económica y la política tributaria, el artista defendió la progresividad fiscal como pilar fundamental para el sostenimiento del Estado del bienestar. Ríos se mostró favorable a la contribución tributaria elevada en periodos de altos ingresos, señalando que la recaudación es indispensable para la financiación de infraestructuras públicas, como centros hospitalarios y redes de transporte. «Me parece justo que, si yo un año gano mucho, me quiten el 55% porque tiene que haber carreteras y hospitales», afirmó, reafirmando su vinculación histórica con los valores de la izquierda y el PSOE.
En su análisis de la actualidad política, el veterano rockero expresó su preocupación ante el ascenso de corrientes de derecha y extrema derecha en el panorama nacional e internacional. Según su criterio, estas posiciones políticas representan un riesgo para las libertades civiles consolidadas, manifestando que existe un temor fundado ante posibles retrocesos en derechos fundamentales.
A pesar de su éxito económico, que calificó como una «lotería» dentro del sector musical, Miguel Ríos subrayó su intención de no distanciarse de sus orígenes sociales. El cantante manifestó sentirse ajeno a los círculos de poder económico, manteniendo su identidad ligada al estrato social del que procede.
Finalmente, el artista confirmó la continuidad de sus compromisos profesionales en el marco de su gira de despedida. Con fechas programadas hasta finales de 2026 en ciudades como Oviedo, Pamplona, Jaén y Madrid, Ríos destacó que su permanencia en los escenarios responde a una necesidad creativa y al vínculo de dependencia mutua que mantiene con su público, asegurando que aún cuenta con historias y temas inéditos por compartir.


