Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso, e Irene Montero, candidata de Podemos a las elecciones generales, protagonizaron este martes una entrevista conjunta en el programa ‘La Revuelta’ de Televisión Española. En un encuentro marcado por la actualidad política, ambos representantes abordaron la crisis institucional tras el caso Errejón, la situación de la vivienda en España y las estrategias parlamentarias de sus respectivas formaciones frente al actual Ejecutivo de coalición.
Durante la intervención, uno de los temas de mayor calado fue el impacto de las denuncias por agresión sexual contra Íñigo Errejón. Montero se mostró contundente al señalar que la situación era conocida en determinados círculos políticos y periodísticos de Madrid, vinculando los hechos a lo que denominó «cultura de la violación» y a la impunidad que, según su análisis, conceden las estructuras de poder. Rufián, por su parte, reconoció que las acusaciones supusieron una sorpresa notable desde su perspectiva externa.
En el plano legislativo y económico, los invitados marcaron distancias con la gestión del Gobierno liderado por Pedro Sánchez. Montero propuso medidas de intervención directa en el mercado inmobiliario, incluyendo la prohibición de compra de vivienda para fines especulativos, la expropiación de inmuebles a fondos de inversión para el parque público y una reducción por ley del 40% en los precios del alquiler. Asimismo, defendió la elevación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 1.800 euros y la reducción de la jornada laboral a 30 horas semanales.
Rufián coincidió en el diagnóstico social, afirmando que los logros gubernamentales carecen de efectividad si la ciudadanía no tiene garantizado el acceso a una vivienda digna a precios razonables. Ambos representantes subrayaron su intención de mantener un perfil propio en el espacio de la izquierda, rechazando el binarismo electoral entre el PSOE y la extrema derecha para evitar, según indicaron, la anulación de propuestas transformadoras.
El tono de la entrevista ha sido objeto de análisis por parte de expertos en comunicación política. Analistas como Toni Ara, profesor de la UPF-BSM, destacaron la diferencia entre la reciente visita del presidente Sánchez y la de Rufián y Montero, calificando algunos momentos de la intervención como «sobreactuados» o excesivamente informales para el marco de la televisión pública. No obstante, el formato mantuvo su enfoque habitual, incluyendo preguntas sobre el patrimonio personal y reflexiones sobre la deconstrucción del machismo en el ámbito privado.
En términos de audiencia, el programa alcanzó un 21,7% de cuota de pantalla, lo que representa el segundo mejor dato de su historia reciente. El espacio concluyó con una reivindicación compartida sobre la importancia de la cultura en los medios públicos y el papel de la política en los nuevos formatos de entretenimiento digital y televisivo.


