La Unión Europea denuncia el intento del Kremlin de borrar la memoria de las víctimas soviéticas
El Servicio de Acción Exterior de la Unión Europea (SEAE) emitió este viernes una declaración institucional en la que acusa formalmente a la Federación de Rusia de intentar suprimir la memoria histórica de las víctimas de la represión política soviética. Coincidiendo con el Día de la Memoria de las Víctimas del Terror de Estado Soviético, la diplomacia comunitaria denunció el uso de amenazas judiciales contra ciudadanos e investigadores que cuestionan la narrativa oficial del pasado impulsada por el actual gobierno ruso.
En el comunicado, el SEAE rinde homenaje a los millones de ciudadanos reprimidos durante el régimen soviético y destaca el papel de quienes, dentro de Rusia, continúan trabajando por la preservación de esta memoria a pesar del riesgo personal. Según el organismo europeo, el Kremlin ha iniciado una campaña sistemática para desestimular cualquier revisión histórica que se aparte de la versión gubernamental, utilizando para ello el aparato judicial del Estado.
La Unión Europea aprovechó la fecha conmemorativa para exigir la liberación inmediata, incondicional y la rehabilitación efectiva de todos los presos políticos en el país. El recuento oficial proporcionado por el SEAE estima que actualmente existen más de 1.800 presos políticos en Rusia, un colectivo que incluye a activistas, defensores de derechos humanos, periodistas, historiadores y científicos.
Entre los nombres citados por la diplomacia europea se encuentran figuras como Alexei Gorinov, Ivan Safronov, Igor Baryshnikov y Maria Ponomarenko. El informe subraya que una parte significativa de estos detenidos se encuentra sometida a condiciones de reclusión inhumanas. En este contexto, el comunicado hace una mención especial al caso de Alexei Navalny, de quien se afirma que «pagó con su vida» su oposición al régimen.
Con esta declaración, Bruselas refuerza su postura crítica frente a la deriva autoritaria en Rusia, vinculando la represión de la historia pasada con la persecución de la disidencia actual. La UE reiteró que la protección de la verdad histórica y la integridad de quienes la investigan son pilares fundamentales para el respeto de los derechos humanos y la transparencia democrática a nivel internacional.


