El sector de la perfumería en España crece un 9,5 % impulsado por el cambio en los hábitos de consumo
El mercado de las fragancias en España ha experimentado un crecimiento del 9,5 % durante el último ejercicio, alcanzando una facturación superior a los 2.400 millones de euros, según datos de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa). Este incremento, que supera el 5,8 % registrado por el conjunto del sector de la belleza, refleja una transformación estructural en el comportamiento del consumidor, quien ha pasado de la fidelidad a una única fragancia de identidad a la construcción de un catálogo variado de aromas adaptados a diferentes estados de ánimo y contextos sociales.
De acuerdo con el informe sectorial, uno de cada cinco euros destinados al gasto en cosmética en el país se invierte actualmente en perfumería. Los expertos señalan que el concepto de «perfume para toda la vida» está siendo desplazado por una tendencia de consumo dinámico. Imma Cabanes, Chief Business Officer (CBO) y analista del mercado, sostiene que la fragancia ha dejado de ser un rasgo estable de la identidad personal para convertirse en una herramienta de expresión cotidiana que fluctúa según la agenda o la disposición emocional del usuario.
Este cambio de paradigma está liderado principalmente por las generaciones más jóvenes, quienes han desvinculado el uso del perfume de las ocasiones especiales o de rangos de edad específicos. Esta evolución se manifiesta en el auge de nuevos formatos de comercialización, como los «discovery sets» (muestras de colección) y los envases rellenables, que permiten la experimentación con diversos perfiles olfativos sin necesidad de realizar inversiones iniciales elevadas en frascos de gran volumen.
El impacto de las plataformas digitales en la decisión de compra
La digitalización y el auge de redes sociales como TikTok e Instagram han modificado sustancialmente el proceso de descubrimiento de productos. La intervención de creadores de contenido especializados ha reducido los tiempos entre el interés inicial y la decisión de compra, permitiendo que el consumidor llegue al punto de venta con una selección predefinida. No obstante, la industria advierte que la viralidad no sustituye a la calidad técnica; la fidelización del cliente sigue dependiendo de factores objetivos como la durabilidad de la esencia, la estela y la calidad de las materias primas.
En cuanto a las preferencias olfativas, el mercado muestra una inclinación creciente hacia las fragancias de la familia «gourmand» en versiones sofisticadas, como las vainillas amaderadas, así como hacia los denominados «skin scents» o aromas limpios de lujo discreto. Asimismo, se observa una dilución de las barreras de género en la perfumería, con una aceptación al alza de las fragancias unisex donde el valor reside en la respuesta emocional que genera el aroma más que en su etiquetado comercial.
Finalmente, la sostenibilidad se ha consolidado como un eje estratégico para las marcas de alta gama. La implementación de formatos «refill» o recargables se percibe como una solución viable siempre que el diseño logístico y la facilidad de uso sean equiparables al producto original. En este contexto, el sector de la perfumería no solo se mantiene como un pilar económico del consumo en España, sino que redefine su papel como un elemento de bienestar y gestión de la imagen personal en la vida diaria.


