Oleada de amenazas de bomba pone en alerta a aeropuertos y medios de comunicación en Europa
Diversos países europeos han activado sus protocolos de seguridad este viernes tras registrarse una nueva serie de amenazas de bomba que han afectado tanto al tráfico aéreo como a sedes de medios de comunicación. Estos incidentes se enmarcan en una semana de alta tensión en la que se han contabilizado más de 40 avisos de explosivos contra vuelos comerciales en el continente, provocando desvíos de aeronaves, aterrizajes de emergencia y un despliegue masivo de fuerzas especiales.
La Policía de Dinamarca ha confirmado la apertura de una investigación oficial tras recibir múltiples alertas dirigidas al aeropuerto de Copenhague. Aunque las autoridades han reforzado la presencia policial en las terminales para garantizar la seguridad, la evaluación inicial indica que no existe un peligro real para los pasajeros. Este operativo se suma a la intervención de una unidad militar de desactivación de explosivos que el jueves inspeccionó dos aviones en el mismo recinto sin hallar artefactos sospechosos.
La situación ha afectado igualmente a la República Checa, donde el aeropuerto de Praga activó medidas preventivas ante avisos dirigidos a vuelos específicos. Entre los incidentes destacados se encuentra el desvío a Venecia de un avión de Wizz Air que cubría la ruta entre Praga y Roma, después de que los controladores italianos recibieran una amenaza telefónica. Por su parte, el Gobierno de Francia informó que cuatro vuelos que transitaban por su espacio aéreo se vieron comprometidos por alertas similares durante la jornada.
La sucesión de amenazas ha trascendido el sector aeronáutico. En Irlanda, las instalaciones de la radiotelevisión pública RTÉ debieron ser evacuadas tras recibir una advertencia de bomba, lo que motivó la intervención de los cuerpos de seguridad. Las autoridades irlandesas han señalado que tienen constancia de amenazas coordinadas contra otros medios de comunicación en distintos puntos de Europa, sugiriendo un patrón de hostigamiento transnacional.
A pesar de las interrupciones sufridas el jueves, que incluyeron vuelos escoltados por aviación militar y aterrizajes no previstos, los organismos de seguridad internacional confirman que hasta el momento no se han localizado explosivos en ninguna de las aeronaves o edificios inspeccionados. Las fuerzas de seguridad mantienen dispositivos de prevención reforzados mientras continúan las investigaciones para identificar el origen de estas alertas sistemáticas.


