Abascal defiende su actividad política tras el accidente de Urda y califica el 29-N de cita «existencial»
El líder de Vox y candidato a la Presidencia del Gobierno, Santiago Abascal, ha reivindicado este viernes en Granada su derecho a mantener la actividad política durante los días de luto oficial decretados por el accidente ferroviario de Urda (Toledo). Ante las críticas recibidas por no suspender sus actos, Abascal ha rechazado lo que denominó como «el silencio de los corderos», asegurando que su formación continuará denunciando las responsabilidades políticas derivadas del siniestro mientras encara la recta final hacia las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
Durante un mitin en el Palacio de Congresos de la capital granadina, que congregó a unas 2.500 personas en su interior y a otras 500 en las inmediaciones según cifras de la organización, el candidato situó los próximos comicios como una encrucijada determinante para el país. Abascal definió la cita electoral como «existencial», contraponiendo su proyecto político a la gestión del actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien acusó de liderar una estructura de poder basada en pactos con sectores contrarios a la unidad nacional.
En su intervención, el presidente de Vox endureció su discurso contra el jefe del Ejecutivo, calificándolo de «tipo sin escrúpulos» y acusándole de haber «traicionado a los españoles» mediante políticas que, a su juicio, han promovido la inseguridad migratoria y el agotamiento fiscal de las clases medias y autónomos. Abascal subrayó que el cambio de ciclo no será sencillo tras ocho años de mandato socialista, apelando a la «determinación absoluta» de sus seguidores para revertir la situación actual.
Respecto a la controversia por el mantenimiento de su agenda durante el luto oficial, el líder de Vox argumentó que los políticos no deben actuar como «plañideras», sino señalar las responsabilidades cuando estas existen. «Siempre intentan amordazarnos y callarnos de alguna manera», afirmó, incidiendo en que su obligación es denunciar lo ocurrido en las infraestructuras ferroviarias y no permitir que el silencio institucional oculte posibles culpabilidades en la gestión.
El acto también sirvió para que Abascal lanzara una advertencia sobre la fiabilidad de los sondeos electorales. Calificó a las encuestas como el «peor enemigo» de su formación, recordando lo sucedido en los comicios de 2023. En este sentido, pidió a sus votantes que no se dejen influir por los pronósticos que auguran una derrota del bloque gubernamental y que mantengan la alerta hasta el día de la votación para evitar un exceso de confianza.
En el plano programático, el candidato negó de forma tajante que Vox pretenda privatizar el sistema público de pensiones, calificando dichas afirmaciones de «mentira». Por el contrario, defendió un modelo basado en la «prioridad nacional» y la protección de los servicios públicos, acusando al Estado de actuar de forma «depredadora» contra la economía privada. Asimismo, criticó las restricciones de la Ley de Régimen Electoral General, tras la denuncia interpuesta por el PSOE ante la Junta Electoral Central por una reciente intervención televisiva del líder de Vox.
Por su parte, Manuel Gavira, vicepresidente segundo de la Junta de Andalucía y líder regional del partido, acompañó a Abascal en el estrado. Gavira destacó la presencia de Vox en gobiernos autonómicos como garantía de su capacidad de gestión y vaticinó que el modelo aplicado en Andalucía llegará al Gobierno de España a final de mes. El acto se desarrolló en un ambiente de fuerte tensión exterior, donde varias decenas de personas se concentraron en una protesta de signo contrario bajo una vigilancia policial que evitó incidentes mayores.


