La Imperativa Demanda de Competencia Equitativa en el Tratado de Mercosur
El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha dirigido un claro mensaje al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, urgiendo a no implementar el Tratado de Mercosur hasta que se garantice una auténtica paridad competitiva. La preocupación central radica en que los productores europeos, especialmente los ganaderos, puedan enfrentarse a un escenario de desventaja frente a sus homólogos sudamericanos.
Estándares de Producción: El Origen de la Disparidad
La raíz de esta inquietud reside en las marcadas diferencias normativas. Mientras los agricultores y ganaderos de la Unión Europea operan bajo estrictos requisitos medioambientales, sanitarios y de bienestar animal, que a menudo conllevan mayores costes de producción, los países del Mercosur pueden disponer de regulaciones menos exigentes. Esta asimetría podría propiciar una entrada masiva de productos con precios inferiores, impactando negativamente la rentabilidad y la sostenibilidad de las explotaciones europeas. La búsqueda de la reciprocidad es, por tanto, fundamental.
Salvaguardas Esenciales y Control Fronterizo Riguroso
Para mitigar los riesgos de una competencia desleal, Mañueco insiste en la necesidad de establecer «salvaguardas» concretas. Una de las medidas propuestas es un eficaz control de fronteras que asegure que todos los productos importados cumplan con los mismos estándares de calidad y seguridad alimentaria exigidos a la producción interna. Esta postura cuenta con el firme respaldo de las principales organizaciones agrarias en la región, como Asaja, la Alianza UPA-COAG y UCCL, que han manifestado su compromiso en la lucha contra prácticas comerciales inequitativas.
Un Llamamiento a la Prudencia en la Política Comercial
En este contexto, la demanda de Mañueco subraya la importancia de una reflexión profunda antes de la activación plena del acuerdo. Se aboga por una política comercial que, además de buscar nuevas oportunidades, proteja eficazmente a los sectores productivos clave, como la agricultura y la ganadería, asegurando su viabilidad futura y la calidad de los productos que llegan al consumidor.


